27 de noviembre 2008 - 00:00

Cobos en concierto

Julio Cobos
Julio Cobos
Julio Cobos es una extravagancia política, pero también un misterio. Es el opositor más encumbrado de la presidente de la Nación, actúa como si nada, habla poco, se muestra mucho, especialmente en gestos opositores. El diálogo con Marcelo Longobardi en el Canal 5 mostró un costado distinto, con respuestas largas y articuladas, no con frases cortas y medias palabras como cuando emitió el voto no positivo contra su gobierno. Lo que dijo le sacó extravagancia, pero dejó el mismo misterio que proyecta su figura.

PERIODISTA: Kirchner lanzó esta frase de: «Qué vicepresidente me pusiste»...

Julio Cobos: Fueron desafortunadas las declaraciones porque no le hace bien al país, es un agravio hacia mi persona y también a la figura de la señora presidenta.

Nos eligió la gente, obviamenteen un acuerdo que hicimos cinco gobernadores fundamentalmente, donde hubo una proclamación del lado del radicalismo, decisión que había del radicalismo en Vicente López, y bueno, obviamente habrá contado con el apoyo del señor ex presidente, eso sí, pero es una frase que creo que debe quedar en el olvido.

P.: ¿No es una torpeza pedir su renuncia, como han hecho algunos?

J.C.: No tengo derecho a renunciar. Pero bueno, se insiste con eso, se insiste con eso y me parece que no le hace bien al país...

P.: ¿Cómo reacciona cuando habla de falta de lealtad?

J.C.: Hay que remontarse un poco a cuál fue la concepción de esta fórmula combinada. Las diferencias están en la cuestión de forma que nosotros tenemos. Mi idea no era desempatar ni mucho menos, yo lo que quería era más consenso para tratar de lograr una ley que había dividido al país, que estaba al borde de la crispación social.

Entonces nosotros en este modelo de concertación donde sabíamos que veníamos de partidos distintos, lo que uno imaginaba era consensuar los grandes temas, discutirlos, uno aportar con su modesta visión y después salir todos a defender las visiones políticas. Bueno, esto no se dio pero, a pesar de eso, en todas las leyes que después se enviaron al Congreso, con algunas sugerencias, con alguna modalidad, hemos apoyado, como el tema de Aerolíneas. Yo creo que la etapa que se vivió con Néstor Kirchner como presidente era una etapa donde se necesitaba recuperar la autoridad presidencial, todos lo pedíamos a gritos, se había perdido, él lo supo hacer, pero ahora estamos viviendo otra etapa, donde los valores de la sociedad reclaman otra cosa, más institucionalidad, más diálogo, más consenso, más acuerdos y eso es lo que nosotros soñábamos y anhelábamos en esto.

P.: ¿Usted cree que hay doble comando?

J.C.: Lo que sé es que hay una relación muy fuerte, personal y política con la Presidenta y su marido. La presidenta de los argentinos tiene todas las condiciones, de convicción, de carácter, de inteligencia, como para que esto no ocurra. Entonces me parece que por ahí con el afán que tiene de ayudar a su señora, entonces no la puede ayudar y termina generando esta confusión. Yo quiero pensar que no existe un doble comando, lo que sí existe es una permanente intervención a nivel de ayuda, porque no creo que lo haga para no ayudar, bueno, el ex presidente Néstor Kirchner.

P.: Usted dijo cuando votó sobre la Resolución 125: «Pido perdón si me equivoco » , ¿Cree que se equivocó?

J.C.: Creo que no, creo que la ayudé a la presidenta de los argentinos, bueno esto no se ve así obviamente, pero si yo tuviera que volver a votar volvería a repetir lo mismo, volvería a votar de la misma forma.

P.: ¿En ese momento tuvo usted que hablar, comunicar esta decisión a la presidenta o a Néstor Kirchner?

J.C.: No, no, a Alberto Fernández.

P.: ¿No cree que es excesivo el papel que juega hoy el Estado en la vida económica?

J.C.: Mire, creo que en gran parte sí, porque creo que el Estado debe tener un perfil regulador y no dejarlo todo libre al mercado. Lo que sí, lograr previsibilidad y confianza.

P.: ¿Cree que hay hoy previsibilidad y confianza?

J.C.: No, esto no, esto es lo que hay que tratar de lograr y esto se logra cuando hay una mayor institucionalidad.

P.: ¿Coincide con el modo en que se estatizaron las AFJP?

J.C.: No, creo que primero requería un debate más largo, más extenso. A ver, sin perjuicio de analizar, que es la responsabilidad del Estado, que es bueno que el Estado recupere porque le corresponde por la Constitución esto, en este contexto que estamos, internacional, surge por ahí la preocupación de qué es lo que viene ahora, bueno, esto viene de alguna manera a no favorecer, porque la gente dice, bueno, cuál será la próxima decisión. Entonces me parece que podría haber sido planteado de otra manera.

P.: ¿La idea de su vuelta al radicalismo es posible?

J.C.: No puedo decir que vuelvo de donde no me he ido, uno actúa por principio, por convicciones, por todo esto, pero que sí mi situación por lo institucional hasta 2011 es una situación complicada.

P.: Le voy a hacer una pregunta que le va a parecer medio pava, pero me gustaría ver cómo reacciona, dígame, ¿ usted es oficialista u opositor?

J.C.: No, yo formo parte de una fórmula del gobierno, así que oposición no soy.

P.: ¿Habrá un formato cobista para las elecciones de 2009?

J.C.: Y, veremos, porque hay intendentes que se juegan el Concejo Deliberante, hay participación en las provincias, en Mendoza mismo. Entonces vamos a ver, no hemos definido nada, pero seguramente iremos a la elección con una oferta, veremos si podemos acordar con otros sectores o si vamos sólo con nuestro espacio.

P.: ¿Acordaría con Macri, por ejemplo?

J.C.: No creo, no creo, igual yo con Macri tengo una buena relación y respeto por él, sé que le está costando ordenar la Ciudad, pero creo que está empeñado en hacer las cosas bien. Me parece que forma parte de una nueva dirigencia también política; tengo muy buena relación con la vicejefa...
P.: ¿Le está costando o se la están haciendo costar demasiado?

J.C.: Mire, pueden ser las dos cosas, porque cuando viene de la actividad privada... yo también he trabajado mucho en la actividad privada, llega al Estado con el afán de hacer muchas cosas y se encuentra que hay que mover el elefante todos los días, esta es la verdad, y a veces el anhelo, las ganas que uno tenga, bueno, se encuentra con los problemas de la administración pública. Y por otra parte, obviamente, no hay una buena relación con el gobierno nacional, hace rato que está pidiendo audiencia para definir algunos temas, no sé si no se dan, por qué razón, pero me parece que deben trabajar en conjunto...

P.: ¿Existe la posibilidad de un Cobos 2011?

J.C.: No, sería un error ponerlo ahora en esto, porque sumado a toda esta problemática que hay, me parece que no contribuiría a nada, la sociedad no lo vería bien. Yo siempre he dicho, quiero que a la Presidenta le vaya bien, y bueno, yo terminar de la mejor manera, que va a ser complicado en estos momentos ¿no?

P.: ¿Le gusta la figura de Hugo Chávez?

J.C.: No.

P.: ¿Cómo es la política exterior hoy de la Argentina?

J.C.:
Mire, yo lo que sé es que cada vez es más difícil separar lo externo que lo interno, porque lo que hace un país repercute... por más chico que sea repercute en el contexto internacional; el caso de la AFJP es un caso que tiene una acción, digamos, la ley de jubilaciones, interno, pero también por lo que hablamos afecta externamente. Cada embajador se debe convertir en un generador de relaciones comerciales, hay que trabajar mucho con las provincias y con las regiones para salir a ganar mercados y sostenerlos, porque con estos conflictos que por ahí se producen corremos el riesgo de perder la credibilidad.

Dejá tu comentario