8 de marzo 2011 - 00:00

Cobos intuyó una emboscada y apuró su Vendimia

Julio Cobos modificó a último momento el día de aparición en la Vendimia. Fue acompañado por su esposa Cristina y se retiró cuando empezaron las protestas de artistas contra los organizadores.
Julio Cobos modificó a último momento el día de aparición en la Vendimia. Fue acompañado por su esposa Cristina y se retiró cuando empezaron las protestas de artistas contra los organizadores.
Olfateó una emboscada y cambió su agenda en la Vendimia. Julio Cobos se presentó finalmente el domingo a la noche en el tradicional acto mendocino, pero no hubo festejos por una imprevista protesta de los artistas encargados de animar el show.

«Dadas las faltas de garantías de que hoy se vaya a realizar la misma protesta, no se realizará la repetición de esta noche. Sólo se harán los shows musicales programados para esta noche», señaló el ministro de Gobierno provincial, Mario Adaro.

Más de 20 mil personas estallaron en furia, y parte del público comenzó a arrojar todo tipo de objetos contra el escenario, en el teatro griego Frank Romero Day, de Mendoza capital.

El público, que había soportado la lluvia para esperar el show, arrojó botellas, cajas de vino y manzanas, entre otros objetos, al grito de «ladrones». La protesta se originó cuando los artistas, que ya habían reclamado por mejores condiciones de trabajo, decidieron suspender la actuación cuando no recibieron entradas para familiares y allegados, como se acostumbra en el festival.

Desde el cobismo dieron una explicación política para el escandalete que tuvo al vicepresidente y a su familia como testigos presenciales. «Hay una versión que indica que las entradas que iban a ser para los familiares de los artistas las tenían reservadas para dárselas a militantes kirchneristas que iban a escrachar a Cobos el lunes por la noche (por ayer)», explicó a este diario desde Mendoza uno de los colaboradores del exgobernador radical de la provincia.

A la salida de la frustrada celebración, el vicepresidente aseguró que terminará su mandato, pese a que su posición en el Poder Ejecutivo no es fácil y que el Gobierno no le da «participación en nada». «No renuncié a ningún principio ni a ninguna convicción. Yo voy a terminar mi mandato», aseguró Cobos.

El mendocino le respondió así a Florencio Randazzo, quien dijo que el vicepresidente «renunció hace bastante tiempo a las convicciones que lo habían llevado» a la fórmula presidencial en 2007. En declaraciones a la prensa efectuadas este domingo por la noche durante la Fiesta de la Vendimia, Cobos afirmó: «No es un ministro más que el vicepresidente, no se lo puede atar tampoco a la voluntad ni a las decisiones que se tomen a nivel presidencial, sin siquiera poder participar en la discusión».

Tras insistir en que no renunciará a su cargo, Cobos se quejó porque «como vicepresidente no se le da participación en nada». «Yo asumo la responsabilidad que tengo como presidente del Senado y siempre reemplazando a la Presidente en los casos de ausencia», sostuvo el aspirante presidencial.

En ese sentido, aseguró que su posición no es fácil y consideró que «la figura del vicepresidente se tiene que empezar a considerar de otra manera». El mendocino asistió a la Fiesta de la Vendimia a última hora del domingo, pero evitó concurrir a la inauguración del sábado, de la que participó Cristina de Kirchner, con quien se cruzó el 1 de marzo en el Congreso durante la Asamblea Legislativa.

Mientras la fría relación se mantiene desde que Cobos votó en contra de las retenciones móviles en 2008, los titulares del Ejecutivo se cruzaron por última vez en una ceremonia formal de este tipo en sus roles de presidente y vice. Ese día, en el recinto de la Cámara baja, la jefa de Estado retó al mendocino por lo gritos que se escucharon en uno de los palcos con la consigna «Cobos Presidente».

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