7 de octubre 2011 - 00:00

Colón: una gala en tributo a bailarines

Cuarenta años atrás, Norma Fontenla, José Neglia y otros siete bailarines murieron en el Río de la Plata al caer la avioneta en la que viajaban.
Cuarenta años atrás, Norma Fontenla, José Neglia y otros siete bailarines murieron en el Río de la Plata al caer la avioneta en la que viajaban.
El Teatro Colón tributará mañana, mediante una gala de ballet, la memoria y el arte de aquellos bailarines que murieron, cuarenta años atrás, en la mayor tragedia que haya sufrido nunca ese teatro. El domingo 10 de octubre de 1971, un grupo de nueve bailarines integrantes del Ballet Estable, entre los que se encontraban las estrellas Norma Fontenla y José Neglia, despegó desde el Aeroparque en una avioneta que tenía como destino Trelew, donde tenían prevista una presentación, como inicio de una de las giras que habitualmente realizaban por el país. Pero cuatro minutos después del despegue falló uno de los dos motores del avión, el piloto hizo un desesperado llamado a la torre de control, y finalmente gritó que el avión se precipitaba irremediablemente al agua.

No hubo sobrevivientes. Los cuerpos fueron velados en el Teatro Colón y más de 5000 personas concurrieron al sepelio, convirtiendo la tragedia en una noticia de repercusión mundial. Norma Fontenla, José Neglia, Margarita Fernández, Rubén Estanga, Carlos Santamarina, Carlos Schiaffino, Sara Bochcovsky, Martha Raspanti y Antonio Zambrana terminaron así, de la manera más trágica, sus breves vidas, y entraron para siempre en el recuerdo de sus admiradores, colegas y maestros.

La conmoción que causó la noticia no fue sólo producto de la pérdida de nueve artistas en su plenitud, sino porque especialmente Neglia y Fontenla, primeros bailarines de la compañía, eran estrellas indiscutidas y carismáticas de la danza argentina del momento. Nacido en 1929, amante también de los deportes, Neglia se formó con Michel Borowski y adquirió fama internacional cuando obtuvo en París el Premio Nijinsky, el máximo galardón mundial. Entre los ballets en los que se destacó figuran «Bolero», de Ravel, «Las criaturas de Prometeo» y «El niño brujo» de Jack Carter, que había interpretado la mañana misma del día del accidente, en el Teatro Coliseo.

Bellísima, de inolvidables ojos claros, Norma Fontenla era admirada especialmente por su eclecticismo y personalidad. En abril de ese mismo año de su muerte había sido elegida por Rudolf Nureyev para el protagónico femenino de «El cascanueces» en el Colón, y en 1967 había secundado al genial bailarín ruso y a Margot Fonteyn en «Giselle», entre muchas otras actuaciones memorables.

Un año después de la tragedia fue inaugurada la escultura que los recuerda en Plaza Lavalle, obra de Carlos de la Cárcova, y en 2006, por iniciativa de la Legislatura metropolitana, se instituyó el 10 de octubre como Día Nacional de la Danza.

La Gala Conmemorativa organizada para mañana a las 20.30 por el Ballet Estable del Colón que dirige Lidia Segni contará con la actuación del cuerpo de baile y la presencia de figuras invitadas: Herman Cornejo (American Ballet Theatre), Maia Makhateli (Hut Ballet de Amsterdam), Vladimir Malakhov, Erica Cornejo (Boston Ballet), Marinj Radamaker (Stuttgart Ballet), Lara Delfino y Sebastián Arias (Ballet Nacional del Sodre), Sol Rourich y Leonardo Otárola (Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín), y de Sergio Neglia (Buffalo Ballet), hijo de José Neglia y que en el momento del accidente tenía 7 años.

M.P.

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