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Comentarios políticos del fin de semana
Daniel Scioli
Pese a todo, Kirchner no se habría retirado de la pelea presidencial y ensaya todo tipo de nuevas alquimias para renovar el staff de candidatos del año próximo. El intendente de Rafaela, Omar Perotti, en Santa Fe, que compite con Rafael Bielsa y hasta con un Agustín Rossi, desencantado y cada vez más alejado de la Casa Rosada. Jorge Telerman en la Capital Federal y la leyenda de José Manuel de la Sota en Córdoba.
Con Daniel Scioli la relación es imprevisible. Pasa del reto público y la orden de aislamiento a una cumbre secreta donde se firma una frágil tregua. Pero la provincia de Buenos Aires padecería una acefalía de poder con la virtual retirada de Kirchner de ese distrito.
Scioli no desconoce su futuro, al menos el futuro que le depara el kirchnerismo. Vicepresidente, nuevamente gobernador o directamente el destierro son los destinos que contempla la columna de este analista. El brote de insurrección en el Congreso alentaría el comienzo de una transición dentro del peronismo, de la mano de Eduardo Duhalde y Mauricio Macri. Sólo faltaría el acuerdo del gobernador bonaerense.
VERBITSKY, HORACIO. Página/12. El cronista habla de la supuesta estrategia del procurador del Tesoro, Joaquín Da Rocha, para el lanzamiento de Daniel Scioli a presidente con el aporte del Grupo Clarín. El gobernador bonaerense prepara su candidatura presidencial, aunque recién el año próximo decidirá si dentro del proyecto político del kirchnerismo o en oposición a él.
A Scioli y no a Carlos Reutemann se refería el alcalde porteño Mauricio Macri cuando dijo que estaría dispuesto a posponer su candidatura presidencial si apareciera una alternativa afín y se alcanzara un acuerdo político para acabar con Néstor Kirchner, razona el columnista. En pocos días, Scioli tuvo dos encuentros con Macri en circunstancias sociales, con las respectivas mujeres. Quien se reunió con Scioli en un contexto más político fue Jorge Macri, vicepresidente de la Legislatura, quien podría integrarse al gabinete bonaerense en Seguridad. Luego del encuentro, Macri dijo que Ricardo Casal era el mejor ministro de Justicia que tuvo la provincia, pero que en Seguridad él tenía equipos superiores. Dice el cronista que Jorge Macri se sumaría al gabinete de Scioli y que el gobernador seguirá cerca de Kirchner todo lo posible, diferenciándose en los gestos y las palabras, con la esperanza de que la ventaja que dice tener a su favor en varias encuestas termine por inducir al ex presidente a ungirlo como el mal menor. De no ser así, Scioli lo enfrentaría. A Duhalde, a quien «ni siquiera el glamour de Luis Barrionuevo y Gerónimo Venegas le contagia atractivo electoral», sólo lo mueve la compulsión por vengarse de Kirchner. Pero Scioli calcula cada paso con la frialdad de quien tiene poder y procura acrecentarlo. De ese proyecto forma parte buena parte de su gabinete, lo cual es comprensible, pero también funcionarios del Gobierno nacional a cargo de operaciones sensibles encomendadas por el Poder Ejecutivo, como la madre de todas las batallas, contra el Grupo Clarín. Los coequipers más sorpresivos son la extraña pareja formada por Da Rocha y el ex gerente de Proyectos de Bunge & Born, Gustavo Caraballo.
Las reuniones en las que se elaboran planes y equipos para el lanzamiento presidencial de Scioli se realizan durante la semana en los despachos platenses de Alberto Pérez y Casal, y en el estudio de Da Rocha, al que asistió el propio Casal, y los domingos en la casa del gobernador en Villa La Ñata, en Benavídez.
Según el columnista, luego de la muerte de Graiver, Caraballo presionó a Lidia Papaleo para que le pagara una deuda millonaria al ex ministro de Economía José Gelbard, de quien el joven banquero había sido testaferro. Se pregunta entonces el periodista ¿cómo explicarán esta confraternización entre el jefe de los abogados del Gobierno y el testigo que intentó desacreditar la denuncia del Estado quienes creen que el Gobierno de CFK es vertical, autoritario y excluyente?


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