24 de enero 2012 - 00:00

Comercio se suma a reclamo por trabas: reunión con Paglieri

Carlos de la Vega, Beatriz Paglieri
Carlos de la Vega, Beatriz Paglieri
Los empresarios siguen corriendo de despacho en despacho para tratar de comprender cómo funcionará el nuevo régimen de importaciones. Hoy será el turno de los importadores directos: todas las entidades que los agrupan están convocadas esta tarde a las 17 en la Cámara Argentina de Comercio (CAC).

Será una reunión en la que se elaborará un informe con todas las dudas sobre la resolución de la AFIP que los obliga a presentar una DJAI (Declaración Jurada Anticipada de Importación) para poder ingresar mercadería al país.

Carlos de la Vega -titular de la CAC- se trasladará mañana al despacho de la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, para pedirle detalles adicionales.

En paralelo, dirigentes de los más diversos sectores empresarios vienen recibiendo llamados telefónicos del poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. En todos los casos, el funcionario les informa que el sistema de las DJAI será un calco de lo que viene sucediendo con el de las licencias no automáticas: quien quiera importar deberá exportar por un monto similar.

Esto es interpretado por los importadores poco menos que como una imposición por parte del funcionario para que se transformen en «trading companies», o sea firmas de importación y exportación. Para algunos, dicen, será más sencillo que para otros: si bien se recuerda el caso de una automotriz sin fábrica en el país pero que pudo ingresar sus unidades importadas comprometiéndose a exportar huevos, a firmas que traen reactivos químicos para análisis médicos no les será tan sencillo compensar con exportaciones.

«Creemos que no será tan grave. No puede detenerse toda la importación: con el régimen de licencias no automáticas se dio un año de plazo para compensar importaciones, y tengo la esperanza de que en este caso sucederá algo similar», le dijo De la Vega a este diario.

Sin embargo, la gran duda que llevarán muchos importadores a la reunión de hoy es quién laudará cuando la AFIP y Comercio Interior no se pongan de acuerdo sobre una operación.

Pesimismo

Muchos importadores pequeños o medianos desaparecerían con este nuevo régimen, porque no tienen masa crítica o posibilidades de convertirse en una «trading». Éste será otro de los temas que llevarían los dirigentes de la CAC al despacho de Paglieri.

En tanto, la falta de mercadería importada ya está comenzando a tener consecuencias en la actividad. La Asociación Amigos de la Avenida Santa Fe denunció que siete comercios de su zona de influencia (entre Plaza San Martín y Callao) se vieron obligados a cerrar sus puertas por falta de mercadería. Esos negocios vendían importados, que iban desde electrodomésticos «premium» hasta ropa traída de la India.

Este puñado de cierres de bocas de venta no esconde una realidad más complicada: el verano atempera los efectos de la barrera a la importación que levantó Moreno, pero marzo será la verdadera prueba de fuego.

El tema de la indumentaria también comienza a complicarse: los confeccionistas están ya elaborando la temporada de invierno, y se encuentran con faltantes de materia prima (tela, botones, etc.) que no han ingresado al país. Esta falta de insumos amenaza con paralizar a una de las industrias más favorecidas por este Gobierno.

Finalmente la CAC, que también está preocupada por la relación comercial con Brasil, pidió una audiencia con el designado embajador argentino en Brasilia, Luis María Kreckler. El encuentro se producirá la próxima semana, pero no habrá que esperar demasiado: se sabe que los embajadores en Brasil y en Uruguay son poco menos que representantes protocolares porque tanto «Pepe» Mujica como Dilma Rousseff tratan los problemas bilaterales directamente con Cristina de Kirchner. Este tema no será una excepción.

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