• LA TERCERA EDICIÓN ESTÁ CURADA POR MATÍAS UMPIERREZ Y SE EXTIENDE HASTA EL 17 DE JUNIO Se verán obras de Finlandia, Alemania, Perú, Líbano, Francia, Croacia, Brasil, India, Uruguay y España en colaboración con artistas argentinos, en Espacio Callejón, TIMBRe4, Teatro Anfritrión, Estudio Los Vidrios, El Cultural San Martín, el Centro Cultural Recoleta, entre otros.
Llega la tercera edición del Festival Internacional de Dramaturgia, con curaduría y dirección de Matías Umpierrez, conocido por idear ciclos vanguardistas en el Centro Cultural Rojas como Operas Primas, Laboratorio Teatro, Proyecto Manual o Decálogo: indagaciones sobre los 10 mandamientos, entre otros. Actualmente vive en Madrid y gira por Europa mostrando su performance "Museo de la ficción", mientras a lo largo de estos dos años ha estado trabajando en este festival, realizado en 2014 y 2016. En diálogo con este diario, Umpierrez indicó: "Las dos ediciones anteriores estuvieron más centradas en la dramaturgia y su pasaje al teatro, ahora se suma la danza, las performances, las intervenciones urbanas y las artes visuales preguntándonos si existen dramaturgias en esas disciplinas. El festival es para público pero también para creadores".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se desarrollará entre el 2 y 17 de junio y está presentado por Plataforma Fluorescente, un dispositivo de creación transdisciplinar que promueve la colaboración entre artistas de distintas geografías y que esta vez reúne creadores de Finlandia, Alemania, Perú, Líbano, Francia, Croacia, Brasil, India, Uruguay y España en colaboración con artistas argentinos. "Los encuentros con creadores extranjeros fueron virtuales", continúa Umpierrez "acaso sea el nuevo modo de coproducción, que no quiere decir que no sea real, simplemente se produce con la tecnología como intermediaria, se envían videos y audios instantáneos entre los artistas de los diferentes países y eso hace que sea posible producir por ejemplo con el Líbano o India".
El festival está organizado en cinco secciones: Dramaturgia de los mundos paralelos (conformada por cinco obras de teatro); Dramaturgia de una urbanidad desconocida (dos intervenciones); Dramaturgia en movimiento (dos espectáculos de danza); Dramaturgia para una conferencia (tres conferencias performáticas); y una exhibición de la obra del artista visual Nacho Iasparra, desplegada en distintos soportes gráficos. "La exhibición de Nacho está armada con dispositivos que usualmente no forman parte de una exhibición, porque son los desplegables como programas de mano, afiches que estarán por Buenos Aires y busca reflexionar sobre cómo esos dispositivos construyen una exhibición. Una exhibición en plena era virtual, ¿ocurre necesariamente en un lugar ?", se preguntó Umpierrez.
Piezas como "Mi hijo sólo camina un poco más lento", del croata Ivor Martinic con dirección de Guillermo Cacace, "Pieza plástica", del alemán Marius von Mayenburg con dirección de Luciano Cáceres,"Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad", del austríaco Ewald Palmetshofer con dirección de Lisandro Rodríguez, "No daré hijos, daré versos", de la uruguaya Marianella Morena, con dirección de Francisco Lumerman, o "Los ojos de Ana", del francés Luc Tartar, con dirección de Paula Marull, son algunas de las 21 obras que se estrenaron en el marco del Festival Internacional de Dramaturgia en sus pasadas ediciones. "Nunca se trata de que los dramaturgos extranjeros plasmen sus conflictos como si fueran lo exótico", continúa Umpierrez: "Siempre soy muy cuidadoso porque nací en Latinoamérica y odio cuando se va a los mercados desarrollados mostrando lo exótico, o la barbarie de otros mundos, con la idea del buen Estado de los países desarrollados. Tratamos de ponernos en lugar de paridad, no de buscar esos conflictos. Líbano en este momento es el campo de refugiados más grande y si bien no se aborda ese tema específico es increíble cómo siempre hay una idea de un gran imperio en un lugar que fue floreciente y que ahora está en franca decadencia y debe reinventarse. Es la historia de nuestro país también. ´Mi hijo solo camina más lento´, es tan universal y para ellos es tan croata. En Rusia me dicen por qué hacemos Chejov si no tenemos idea de lo que es, quién no puede hablar de un gran imperio y la intelectualidad que se cae y no se sabe si se podrá sostener desde la educación, esa nostalgia por el pasado. A la vez eso es muy rioplatense , es la melancolía del tango".
Proponiendo un sistema colaborativo de producción, acompañan y forman parte de la tercera edición del festival instituciones como Goethe-Institut (Alemania); Alianza Francesa de Buenos Aires (Francia); OFF Produções Culturais (Brasil); Centro Croata del ITI (Croacia); Instituto Iberoamericano de Finlandia, en coproducción con Espacio Callejón, TIMBRe4, Teatro Anfritrión, Estudio Los Vidrios y El Cultural San Martín, entre otras.
Con el objetivo de que el intercambio sea sustentable en el tiempo, una vez estrenadas, las obras permanecerán programadas en las salas donde fueron concebidas. Consultado sobre la diferencia entre este festival y, por caso, uno oficial como el FIBA, Umpierrez diferenció: "El FIBA tiene que cumplir las expectativas de quienes pagan sus impuestos en Buenos Aires y creen que tienen que ver un teatro específico, construye un espacio de necesidad institucional, política y ciudadana, nosotros somos libres de eso. Las instituciones cumplen miles de consignas, quieren cubrir muchas cosas, entre ellas el éxito y se pierden los lugares de experimentación. Estamos cumpliendo por momentos roles del Estado. Hay pocas instituciones aquí y están replegadas por cuestiones financieras".
Sobre la coexistencia de cientos de salas independientes que convierten a Buenos Aires en la tercera ciudad teatral del mundo, Umpierrez concluyó: "Cuando uno muestra en el exterior lo que sucede acá no lo entienden. Allí hay falta de cooperación porque las instituciones satisfacen por demás el mercado. Por caso en Cracovia hay nada menos que 25 teatros oficiales como el San Martín. Entonces ¿qué necesidad insatisfecha puede quedar?. Acá intentamos desplegar esa necesidad expresiva del grito. Los independientes trabajan matrices muy especiales, tienen que ser sustentables y a la vez son espacios lúdicos. Es inexplicable cómo resisten los espacios independientes y esa es la gran mística de Buenos Aires que la vuelve tan efervescente. Pese a tarifazos se resiste y se genera lucha contra eso para seguir. Acá en seguida conseguís cooperación de los artistas, no importa si están consagrados internacionalmente, siempre se suman".
Dejá tu comentario