5 de abril 2012 - 00:00

Comparan traba a libros de Moreno con Bradbury

The Wall Street Journal publicó bajo el título «No Kindle for Kirchner», un artículo en el que analiza las trabas impuestas por Guillermo Moreno para importar libros. Las compara con las políticas impuestas en la novela «Fahrenheit 451» de Ray Bradbury, donde las autoridades quemaban los libros, y la película «El rugido del ratón», en la que un pequeño ducado europeo le declaraba la guerra a Estados Unidos.

  • La política argentina es cada vez más curiosa. Ahora, implementó una medida económica que combina las aplicadas en la novela de Ray Bradbury «Fahrenheit 451» con la del primer ministro en la película «El rugido del ratón», de Peter Sellers, donde un pequeño ducado europeo decide solucionar sus problemas económicos declarándole la guerra a Estados Unidos. No le declara la guerra a EE.UU., pero en la era del iPad y el Kindle (el libro electrónico de Amazon), prohibió la importación.

  • En octubre, el Gobierno frenó 1,6 millón de libros importados. Con el espíritu del primer ministro de la película de Sellers, el Gobierno inventó una razón para esta política novelesca: los libros importados son peligrosos, pero de una manera que ni Bradbury pensó. 

  • El mes pasado, el Gobierno argentino explicó a los consumidores de librerías en internet (como Amazon) que sus libros podrían demorarse en la Aduana. Lo hicieron hasta que fueron personalmente a probar que los libros estaban impresos con tinta que contenía menos del 0,06% de plomo.

  • Los industriales argentinos, como los fieles ciudadanos de «Grand Fenwick» en la película de Sellers, festejan la medida. Una de las explicaciones oficiales es que «si te llevás el dedo a la boca después de pasar una página de uno de esos libros, podría ser peligroso». El fin de semana, sólo los importadores debieron pasar el test del plomo. 

  • ¿Qué está pasando en la Argentina? Los libros de fabricación nacional forman parte del plan maestro para hacer de su país una potencia manufacturera. Esto podría pasar, dicen sus expertos, si las importaciones no son competitivas y el país se ve forzado a comprar artículos fabricado localmente. Otra ventaja que genera la prohibición de libros será que ayudará a preservar las reservas internacionales argentinas.
  • Dejá tu comentario