31 de mayo 2016 - 00:00

Competitividad: lento avance de Argentina

 Pese a que ha avanzado algunos puestos con relación al año pasado, la Argentina sigue siendo uno de los países menos competitivos del mundo. Así resulta del ranking 2016 que elaboró la escuela de negocios IMD que ubica al país en el puesto 55 (sobre 61 naciones) con un avance de 4 posiciones con relación al año anterior.

Entre los criterios generales que toma en cuenta esta reconocida escuela de negocios, en el capítulo infraestructura es donde la Argentina se encuentra mejor posicionada, con el puesto 51. Al respecto se considera la base tecnológica, científica y de recursos humanos necesarios para el desarrollo de los negocios.

Por el contrario, en lo concerniente a la capacidad del Gobierno para llevar adelante políticas que conduzcan a la competitividad, la administración argentina se lleva una de las peores calificaciones, con el puesto número 58, sólo superada por unos pocos países como Venezuela.

Algo mejor se ubica el país en la calificación sobre la forma en que las empresas están desarrollado de manera innovativa, rentable y responsable su tarea. En este caso se sitúan en el puesto 55.

El cuarto criterio que toma el IMD es la evolución de la macroeconomía del país, aspecto que localiza en el puesto 53 a la Argentina.

El informe da cuenta de los sectores en los que el país logró los mayores avances y también los retrocesos más marcados. Entre los factores que registran los progresos más significativos en el año en curso con relación al anterior se destacan: la transparencia, la situación de las finanzas públicas, la política monetaria del Banco Central, el combate contra los sobornos y la corrupción y la calidad de las decisiones gubernamentales.

Por el contrario, los aspectos que desmejoraron en la Argentina son: el déficit de la cuenta corriente, el desequilibrio de las cuentas del Tesoro, la cantidad de maestros por alumnos en la educación secundaria, la baja en el producto bruto interno por habitante y la remuneración de los directivos, entre otros.

El trabajo, que contó con la colaboración de la Universidad Católica Argentina, señala cinco desafíos para el año en curso. Ellos son: sostener la estabilidad económica; fortalecer la administración pública y el imperio de la ley; contener las presiones inflacionarias, pero sin poner el peligro el crecimiento; fomentar la competencia en sectores clave; y desarrollar incentivos para estimular la actividad empresarial.

Los primeros tres lugares del podio a nivel mundial los ocupan Hong Kong, Suiza y Estados Unidos. En la región, Chile es el país mejor posicionado en el puesto 36. Brasil ocupa el lugar 57.

L..F.

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