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Con dólar anestesiado, los bonos en pesos ya suben un 20%
Martín Redrado
El viernes utilizó distintas variantes. Estuvo en el mercado desde el principio adquiriendo divisas en forma gradual y no tuvo dudas cuando le tocó barrer con todo lo que le ofrecían y puso u$s 40 millones todos juntos para evitar que el dólar baje.
Los más de u$s 70 millones que se llevó al final del día permitieron que el dólar cierre en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, a $ 3,6840. En las casas de cambio continuó a $ 3,70 para la venta.
Durante la semana el monto de negocios del Forex-MAE fue superior al del MEC. El viernes este mercado operó u$s 215 millones y el MEC, el mercado de los corredores de cambio, u$s 139 millones. Los datos del MEC reflejan en parte el comportamiento del público, porque abastecen a una porción del mercado minorista.
La semana pasada, las operaciones del MEC estuvieron muy por debajo del monto habitual, tal vez porque las cortas vacaciones de Semana Santa adelgazaron el bolsillo de los ahorristas.
Esa demanda puede volver en estos días, pero no hará tambalear el precio del dólar porque a la oferta diaria de casi u$s 100 millones de los exportadores, hay que sumarle la de grandes inversores que venden dólares para hacer negocios con los bonos en pesos.
En estos momentos hay títulos como el Bocon Pro 12 o el Pre 9 que rinden más de 62% sobre la inflación oficial. Como el Pro 12 es el de mayor mercado, tiene una fuerte demanda que provoca alzas importantes. El viernes, en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), subió 1,30%. En lo que va del mes el bono está casi el 20% arriba.
Bimestre tranquilo
Los inversores calculan que quedan dos meses de tranquilidad cambiaria, porque los exportadores van a seguir liquidando sus divisas. Entonces aprovechan para hacer diferencias con los bonos en pesos para después volver al dólar. Hay que esperar el momento en que el negocio de los bonos se agote para ver cómo sube el dólar, porque va a tener la demanda agregada de los que quieren rearmar su cartera.
Por ahora, todo es viento a favor para el Banco Central, con exportadores que venden y estimulan la oferta de inversores. Cuando ellos se vayan del mercado, los vendedores de hoy pasarán a ser los compradores de mañana.
Pero no hay que encandilarse. Los bonos siguen sin ser atractivos, salvo para estas operaciones de entrada y salida. No son activos de ahorro genuino. Con los títulos en dólares sucede algo parecido. Como hay informes de consultoras y bancos que dicen que se van a pagar, hay quienes se sienten atraídos y juegan algunos ahorros. La gran prueba será en agosto, cuando venza el cupón de capital e intereses del Boden 2012. Si se paga con normalidad y el Gobierno no ofrece canjear ese bono por otro más largo, habrá un resurgir de los títulos en dólares.
Hay quienes creen que el pago de los bonos en dólares está atado al resultado de las elecciones de junio. Otros creen que una derrota llevará al Gobierno ante el FMI. Hasta ahora, la gente del Poder Ejecutivo no siguió un patrón de conducta que permita adivinar cómo se comportan ante la adversidad.


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