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Con eco cordobés, todos los PJ exploran tesis de unidad
Intendentes, legisladores y dirigentes de distintos sectores del PJ expresaron ayer su rechazo a la ley del blanqueo de Macri y el deseo de que el papa Francisco visite la Argentina en 2017, en la previa electoral.
El día después del triunfo sobre Cambiemos, el eco cordobés se expandió y adquirió otra entidad. José Manuel de la Sota hizo un diagnóstico duro sobre el Gobierno de Mauricio Macri, y aunque planteó que se trata de una elección local, con características propias, no perdió la oportunidad de objetar el lineamiento político del PRO y sugerir que rectifique el rumbo. El exgobernador fue más lejos: se animó a disparar contra el concepto macrista de la herencia recibida.
"La situación en Córdoba es tan preocupante como en todo el país", dijo y puntualizó que "los sectores más vulnerables de la sociedad están muy mal" y que "hay mucha gente que ya no cena, sino que toma un mate cocido con pan". En ese marco, observó que la discusión en el país no debe ser sobre "quién tiene la culpa", sino apuntar a "soluciones para la gente que está mal hoy", por lo que pidió puntualmente que se analice "cómo se frenan los tarifazos, para que se hagan de manera gradual".
Juan Schiaretti, el gobernador, fue más cauto y prefirió animar la posición de que en la elección de Río Cuarto "no perdió Macri" sino que se trató de un resultado netamente local. En realidad, la mayoría de los actores entienden que operó una lógica local, pero también se observa que Macri y su gabinete se metieron en una campaña que, de arranque, parecía destinada al fracaso y que ni la intervención personal del presidente sirvió para revertir un resultado adverso.
Sin embargo, hubo un desfile de festejantes del candidato justicialista Juan Manuel Llamosas, aunque, en verdad, lo que celebró el peronismo fue la derrota de acuerdo entre el PRO y la UCR. Sergio Massa buscó moverse por el medio al hablar de un "peronismo que puede ganar elecciones sin hacer daño". También José Luis Gioja, Daniel Scioli y el apoderado Jorge Landau, entre otros dirigentes, hablaron del triunfo peronista.
La elección se produjo dentro de un marco global donde, de a poco, el peronismo empieza a sacarse de encima sus internas y explora la variante de un acuerdo grande que, de arranque, permita reunificar a los espacios que formaron parte del FpV hasta el 22 de noviembre pasado. Ayer, en San Antonio de Areco, coincidieron intendentes, legisladores y dirigentes en una charla que tomó como base la encíclica del papa Francisco y que se expresó en el llamado Pacto de San Antonio de Padua que ayer se amplió, con un lineamiento ligado a la producción y al trabajo, con la firma del Compromiso de San Antonio de Areco, durante la juntada que convocó el intendente Francisco "Paco" Durañona y de la que participaron la diputada Juliana Di Tullio, el parlasuriano Eduardo Valdez, dirigentes como Guillermo Piuma y Mariano Pinero, y los intendentes Gabriel Katopodis, Verónica Magario y Ariel Sujarchuk, entre otros.
En esa mesa variopinta se unificó posición ante el proyecto de blanqueo impulsado por el Gobierno y hacerles llegar a los legisladores del PJ la posición de los intendentes respecto a rechazar la iniciativa. A la vez, se coincidió en exponer públicamente el deseo de que el papa Francisco visite la Argentina en 2017, una alternativa que empieza a tomar fuerza.


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