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Con el triunfo se ratificó lo que se venía haciendo
Hubo una marcada mejora respecto de los dos anteriores Rugby Championship en la propuesta y ejecución de juego. Se pudo sumar punto bonus en tres partidos, pudiendo haber empatado dos y en los seis partidos, la posesión al terminar el encuentro estuvo en manos argentinas con ganas de atacar y marcar puntos.
Para los jugadores y cuerpo técnico fue la ratificación de que lo que venían haciendo estaba bien orientado. De la mano de Daniel Hourcade se planteó al arrancar el Rugby Championship que para ganar había que atacar. La lucha por la posesión de balón fue clave y una de las
mejoras claves del seleccionado. Se trabajó en las técnicas individuales de los jugadores y eso confluyó para que funcionen mejor las cosas.
El triunfo contra Australia mostró lo que era este equipo. Dentro del esquema de juego que se planteó, y a sabiendas de que siempre hay momentos negativos que hay que poder superar, se mantuvo con convencimiento. A los dos minutos y medio se perdía 7 a 0 y los primeros puntos argentinos llegaron con el marcador desfavorable 14 a 0. No hubo cabeza gacha y entrega. Por el contrario, se siguió confiando, trabajando y soñando.
Llegó el try de Leonardo Senatore que marcó la capacidad de defender la pelota en extremo ataque, pasar con la defensa encima y sumar de a cinco. Lo mismo con el try de Juan Imhoff, si bien fue de primera fase, funcionó el scrum y el pasamanos fue preciso.
Muchas veces cuando se habla del rugby de ataque se asume que es en el que se traslada el balón en forma manual y usando a los tres cuartos. Esa es la versión más bonita del ataque. Los Pumas atacaron todo el tiempo, sea con los forwards o los delanteros. Intentar confundir al rival es parte del ataque.
Específicamente, contra Australia no se usó el pie para evitar los contraataques de su mejor jugador Israel Folau. Eso significó un desgaste mayor pero que con una preparación física acorde aseguró que el equipo estuviera a pleno para dar vuelta el partido y evitar la recuperación australiana. En eso, la experiencia ganada fue vital.
"Fue duro, placentero y corto. Pensé que iba a llegar cansado y estresado. Disfruté mucho y cuando el equipo responde te da satisfacción. Fuimos protagonistas en todos los partidos. Trabajamos con mucho entusiasmo de partido a partido, aprendiendo en todo," dijo Hourcade en una entrevista exclusiva que se publicará mañana en el suplemento Al Rugby.
El ganar ratificó que el camino era el correcto, pero aún en las derrotas anteriores se veía que el camino era el correcto. El gran objetivo sigue siendo Rugby World Cup dentro de un año. Lo del sábado fue un enorme empuje anímico.


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