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Con ilusiones panamericanas
Cuando el rugby buscó regresar al movimiento olímpico como deporte de competencia, tuvo que establecer varios parámetros que le exigía el Comité Olímpico Internacional. Por de pronto, para ser deporte olímpico el rugby debía ser tanto para varones como mujeres y además jugarse en todo el mundo.
De hecho, para la primera presentación que hizo el rugby en busca de la readmisión en 2005, faltaba el rugby femenino en CONSUR, la Confederación Sudamericana de Rugby. Hubo que organizar en tiempo récord el primer seven femenino de la región, jugado en la poco atractiva ciudad de Barquisimeto, en Venezuela, en octubre de 2004. Argentina cayó, en aquella ocasión, con Colombia y quedó en cuarto lugar.
No se pasó el primer examen en Singapur, pero en Copenhague, cuatro años más tarde, el COI aprobó el regreso del rugby, por dos Juegos como mínimo, para 2016 y 2020. Quedaba entonces ingresar al mundo continental.
El rugby fue panamericano en 2011, aunque sólo para varones. Argentina no pudo encontrarle la vuelta a la final, en la que cayó con Canadá por 26 a 24, una tarde de insoportable calor en el campo de Tlatepaque en las afueras de Guadalajara; fue dolorosa para un equipo que tenía todo para ser el primer campeón panamericano.
Pasaron cuatro años y de ese plantel sólo se mantiene Nicolás Bruzzone. Lo que cambió es la competitividad de los rivales que pelearán por la medalla. Argentina era el favorito en Guadalajara, pero ahora ese mote le cabe a Estados Unidos que viene en alza con el triunfo en la última etapa de la serie mundial en Londres y la reciente clasificación a los Juegos de Río 2016. Tiene dos velocistas de nivel olímpico en su plantel y está en su pico de rendimiento.
Divididos en dos grupos jugarán entre sí Estados Unidos, Uruguay, Chile, México y Argentina, Canadá, Brasil, Guyana; luego se pasará a la etapa de eliminación en busca de las medallas.
Por el lado de las mujeres, aún golpeadas por haber perdido la chance de clasificar a los Juegos Olímpicos -difícilmente lleguen a estar en una posición tan ideal para lograrlo- buscarán prenderse con las mejores del continente. Brasil es claramente el mejor equipo femenino de CONSUR mientras que Canadá finalizó segunda en el circuito mundial femenino. Jugando de local es gran candidato a llevarse la medalla dorada en Toronto.
Estados Unidos y Colombia -que le ganó a Argentina esa pulseada por ir a Río 2016 el mes pasado en Santa Fe- competirán por la medalla de bronce con las argentinas. El sexto equipo, México, está aún lejos del desarrollo de los otros cinco. Jugarán todas contra todas para luego ir a las instancias finales.
La medalla panamericana para ambos equipos nacionales es importante en muchísimos sentidos, el principal de ellos es porque reafirmará el apoyo que ya recibe de la Secretaría de Deportes y del ENARD.


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