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Con nueva mayoría ahora el PRO ya amplía Presupuesto
Mauricio Macri anoche en la apertura del congreso «100 años por un niño sano en un mundo mejor», organizado por la Asociación Argentina de Pediatría, en conmemoración del centenario de la entidad.
La celeridad con la que obtuvo despacho para el empréstito de u$s 500 millones no decreció en la Comisión de Presupuesto y Hacienda que conduce el peronista PRO Álvaro González, que con ese impulso ya consiguió votos en comisión para emitir el despacho favorable a la ampliación.
El dinero se volcará a sueldos del personal municipal, pero también al rubro de actualización de precios en los servicios de recolección de residuos, el contrato por el que más se paga en la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, a Mauricio Macri no le sería tan fácil echar mano a las utilidades del Banco Ciudad de Buenos Aires. Esa propuesta ya la hizo el año pasado cuando presentó el proyecto de Presupuesto para este ejercicio, pero resultó que se debe modificar la carta orgánica de la entidad crediticia para que parte de sus utilidades pueda aumentar el Presupuesto general del distrito.
A esa modificación, inclusive, se oponen empleados del Banco, que protagonizaron una protesta en el mismo recinto de sesiones, el jueves de la semana pasada durante el debate sobre la nueva emisión de bonos. Pero el conflicto allí sería otro, referido a demandas de aumentos de salarios, que el macrismo adjudica a los referentes de la CTA en el plantel de trabajadores, es decir, a los aliados hoy del candidato a presidente Hermes Binner, que a nivel local se referencian con Claudio Lozano.
Los empleados amenazaron con paros, pero ayer se realizó una conciliación obligatoria en el Ministerio de Trabajo que frenó la medida. Además de las demandas por sueldos, rechazan «la utilización de fondos públicos para realizar negocios privados y el constante achicamiento de sectores y puestos laborales».
Además ya habían planteado en un momento que se agrandara el directorio de la entidad para incorporar lo que se conoce como «director obrero», pero por ahora no se está discutiendo la ampliación de las sillas en el Banco.
Ante eso y la dureza de algunos bloques opositores a cambiar la carta orgánica, el PRO planteará que se conforme un fideicomiso, que lo administre el Banco para volcar el dinero extra para obras que busca Mauricio Macri. En principio, intentaría retener unos $ 300 millones de las utilidades que produjo el Banco durante 2010. El planteo, creen, destrabará la propuesta sobre la cual le imprime el PRO igual apuro que al resto de las leyes económicas, ya que quiere resolver esas cuestiones antes de que llegue el proyecto de Presupuesto 2012, el primero del segundo mandato del jefe de Gobierno porteño tras su reelección en julio pasado. La iniciativa tiene plazo para llegar a la Legislatura hasta el 30 de septiembre, y su aprobación se buscará para antes del próximo 10 de diciembre, es decir, antes del recambio de bancas y de que Macri reasuma el cargo mayor de la Capital Federal.


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