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Con plaza lluviosa y a medias Cambiemos festejó la jornada
La Plaza del Congreso estuvo a media capacidad. Habían convocado el PRO y la UCR como socios de Cambiemos para escuchar el discurso presidencial. Mauricio Macri salió a saludar y se mezcló con la gente después de su mensaje ante la Asamblea Legislativa.
Un plus fue la manifestación de bancarios, que fueron a protestar en la jornada, se mantuvieron en un sector de la plaza y que en un momento fueron desalojados por las fuerzas de seguridad para evitar incidentes. Las policías de la Ciudad de Buenos Aires, tanto la Federal recientemente traspasada como la Metropolitana, hicieron un gran despliegue de presencia en la plaza, a lo que se sumaron los Granaderos a Caballo.
Banderas amarillas, una enorme pancarta de apoyo al Presidente, globos alusivos y banderas argentinas acompañaron a los asistentes, algunos de la provincia de Buenos Aires, ya tanto la administración de la provincia como de la Ciudad de Buenos Aires programaron sus actos de apertura del ciclo legislativo en horarios apartados de los del acto de ayer de Macri, que se inició alrededor de las 11.
No es tampoco una materia que exprima el PRO la de llenar plazas. Al contrario, Macri quitó en su estilo de campaña esa rutina proselitista; sin embargo, ayer también hubo micros que llevaron a los militantes, que fueron estacionados tanto en las inmediaciones del Parlamento como en la avenida Belgrano.
Así, la Plaza del Congreso ayer fue ocupada ayer por los manifestantes en el sector de la avenida Entre Ríos, donde los organizadores instalaron una pantalla gigante que trasmitió el acto de inauguración de las sesiones legislativas. La convocatoria para sumarse a la movilización la habían hecho desde el PRO y la UCR, pero además todas las agrupaciones que integran Cambiemos habían estado el lunes en el Ministerio del Interior para coordinar cómo se iban a disponer las columnas de cada grupo y cómo sería el desplazamiento de Macri para que los cortes de calle fueran lo más breves posible. Sin embargo, no hizo falta tanto, para alivio en un sentido si se tiene en cuenta que podrían producirse inconvenientes entre simpatizantes y rivales. Los bancarios se movilizaron desde la sede gremial de la calle Sarmiento al 300 hasta el Congreso y tenían disponible, por un acuerdo con el Ministerio de Seguridad, el ala noreste de la plaza. La protesta fue contra despidos y en demanda de un aumento de los salarios.
En cambio, el apoyo a Macri tuvo más repercusión a través de las redes sociales, la misma vía por la cual se reforzó la convocatoria para sumar participantes ayer. Tanto en Twitter como en Facebook se mostraron adhesiones antes y durante el discurso que el presidente pronunció ante la Asamblea Legislativa.
Los asistentes en las afueras del Congreso vivaban pasajes de la alocución, como también los no simpatizantes mostraban con gritos su desacuerdo. Curiosamente, la mayor tensión en ese sentido pareció ocurrir en el propio recinto de sesiones cuando en el primer tramo de su exposición Macri arremetió contra la herencia recibida, con kirchneristas en las bancas ya preparados para replicar cualquier acusación (ver nota pág. 4).
Más al estilo de sus socios políticos que de su propia fuerza, el macrismo intentó desplegar una manifestación de proporciones, aparentemente si se tienen en cuenta los preparativos, pero Macri, como sea, tuvo su propia plaza.



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