- ámbito
- Edición Impresa
Condenaron al “Madoff texano”
Stanford, que en marzo último fue declarado culpable de 13 cargos graves de fraude y conspiración y obstrucción a la Justicia por un jurado de Houston, utilizó certificados de depósitos fraudulentos emitidos por su banco en la isla caribeña de Antigua para robarles sus ahorros a miles de inversores.
Al emitir su sentencia, el juez de distrito David Hittner, que presidió el juicio de seis semanas a principios de este año, calificó el accionar de Stanford como uno de los «fraudes criminales más atroces» de la historia.
Una de las víctimas, Angela Shaw, opinó ante el tribunal que Stanford había sido «peor que Bernard Madoff» -otro financista que aplicó el «esquema Ponzi» y purga una larga condena- porque se aprovechó de gente de clase media como maestros jubilados, veteranos y trabajadores de refinerías petroleras.
Antes de escuchar la sentencia ayer Stanford negó haber estafado a alguien y culpó al Gobierno de Estados Unidos de arruinar su negocio al apoderarse de sus activos. «Ellos lo destruyeron y lo convirtieron en nada», aseguró. «No soy un ladrón: Stanford era realmente un imperio financiero global tradicional», agregó.
Agencia Reuters


Dejá tu comentario