14 de junio 2013 - 00:00

Confirman que Ángeles pasó por su casa antes del crimen

En medio del giro que tomó la investigación del caso, los restos de Ángeles Rawson fueron inhumados ayer en el cementerio privado Jardín de Paz, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, tras haber sido velados desde el miércoles en una cochería de Olivos.
En medio del giro que tomó la investigación del caso, los restos de Ángeles Rawson fueron inhumados ayer en el cementerio privado Jardín de Paz, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, tras haber sido velados desde el miércoles en una cochería de Olivos.
La adolescente Ángeles Rawson, quien el martes fue encontrada estrangulada en un predio de la CEAMSE en la localidad bonaerense de José León Suárez, había vuelto a su casa del barrio porteño de Palermo antes de ser asesinada, según informaron ayer fuentes de la investigación.

La confirmación surgió cuando los pesquisas determinaron que la víctima se cambió las zapatillas con las que había concurrido a la clase de educación física y, además, dejó en su departamento "A" de la planta baja de Ravignani 2360 el morral con el que había salido a la mañana. Ayer, se sumó a la investigación un cuaderno de la menor aportado por un testigo. El mismo fue hallado en General Paz y Libertador.

Fuentes de la investigación informaron que el cadáver tenía colocada una sola zapatilla color negro y las compañeras de la adolescente e imágenes de cámaras de seguridad precisaron que la víctima tenía el calzado reglamentario blanco, como el que fue secuestrado en su domicilio el miércoles.

Además, los mismos testimonios y videos detallaron que la chica llevaba consigo, durante la clase en el predio de la CEAMSE de Colegiales y cuando se retiró, una mochila tipo morral negra que hallaron en la vivienda.

Aparentemente, estos datos corroboraron que Ángeles (16) volvió a su casa antes de que desapareciera, por lo que ahora se centraron en determinar si salió del lugar y, de ser así, en qué circunstancias.

Las imágenes de las cámaras fueron las que determinaron que la fiscal Paula Asaro allanara el miércoles el departamento en el que fueron secuestradas bolsas de supermercado como la que tenía colocada el cadáver en la cabeza.

Un investigador explicó que existen dos cámaras muy claras que pudieron ser observadas y que aportaron datos concretos a la investigación.

En una, se la ve a Ángeles a pocos metros del predio de la CEAMSE en Colegiales, cuando acababa de salir de sus clases de gimnasia pasadas las 9.40 del lunes. Esa mañana caminó algunos metros con sus amigas y luego se separó de ellas para dirigirse a su casa donde tenía previsto almorzar, cambiarse y concurrir al colegio Virgen del Valle. La otra cámara está ubicada en el edificio de Ravignani 2330, a metros de su casa, donde la familia de Ángeles tenía alquiladas una cochera y una baulera. La clave para los pesquisas es que esa cámara la toma minutos antes de las 10 pasando en dirección a su edificio, pero luego, no se la ve salir. "Pudo haber salido para el otro lado, quizá para encontrarse con alguien, y esa cámara no la pudo haber tomado", dijo el investigador consultado. Por eso, los detectives de Homicidios, a pedido de la fiscal, buscaron ayer nuevas cámaras a 300 metros a la redonda del departamento y que pudieran haber captado el paso de Ángeles.

Anoche fuentes policiales revelaron que el cuaderno de comunicaciones de la adolescente fue encontrado ayer al costado de la avenida General Paz. El hallazgo ocurrió por la mañana, en el cruce de la mencionada avenida con la Autopista Panamericana, donde un empleado estaba realizando tareas de limpieza.

Según las fuentes, al hombre le llamó la atención el nombre que había dentro del cuaderno por lo que lo entregó de inmediato al personal de la seccional 36a de la Policía Federal.

Los investigadores trataban de determinar anoche cómo llegó el cuaderno hasta ese lugar y si fue arrojado desde un auto en movimiento, dijeron los voceros.

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