24 de marzo 2023 - 00:00

Confirmó el FMI que “muy pronto” se reunirá el board para aprobar el próximo desembolso al país

En su primera conferencia de prensa como portavoz, Julie Kozack dijo que se avanza con la revisión ya acordada a nivel técnico. Señaló que el FMI está al tanto de las nuevas medidas para contener la brecha.

Julie Kozack
Julie Kozack

El Fondo Monetario Internacional puso bajo la lupa las recientes medidas adoptadas por el Ministerio de Economía sobre la deuda, más específicamente sobre el canje de bonos en dólares, y adelantó que se avanza con la revisión de las cuentas públicas para habilitar un próximo desembolso de u$s5.300 millones para la Argentina.

Julie Kozack, en su primera conferencia de prensa desde que asumió el cargo de portavoz del organismo en reemplazo de Gerry Rice, señaló que tienen conocimiento de las medidas: “Las estamos evaluando en el marco de los objetivos del programa”.

En el Palacio de Hacienda afirman que el diálogo con el staff es fluido y que, lógicamente, las últimas medidas fueron analizadas y conversadas con el FMI.

La vocera remarcó que “en nuestra opinión un manejo prudente es necesario para mejorar el funcionamiento del mercado doméstico de bonos y el mercado de cambios tiene que ser conducido de una manera tal que no agregue vulnerabilidades en el camino y además tiene que estar acompañado por políticas macroeconómicas estrictas y consistentes”.

Respecto de la reunión del directorio del organismo, paso necesario para el desembolso de u$s5.300 millones que recibirá el país, sostuvo Kozack que el encuentro se realizará “muy pronto”. Si bien no precisó una fecha, en dos oportunidades señaló que se realizará dentro de los cronogramas habituales. La expectativa oficial es que el directorio apruebe la revisión correspondiente al último trimestre de 2022 hacia fin de este mes.

Ámbito preguntó si el Fondo podría evaluar modificar la meta fiscal -establecida en 1,9% en relación al PBI para este año-, considerando los efectos negativos de la sequía y la guerra en Ucrania.

La Argentina viene planteando la necesidad de contemplar en el acuerdo las desfavorables condiciones tanto externas como internas. Según los cálculos oficiales, la guerra en Ucrania significó un costo para el país del orden de los u$s5.000 millones. Mucho más grave es el impacto de la sequía con una reducción estimada del orden de los u$s20.000 millones en los ingresos por exportaciones y una caída de u$s6.000 millones en la recaudación tributaria.

Al respecto, la portavoz recordó que el pasado 13 de marzo el staff técnico del organismo y las autoridades argentinas llegaron a un acuerdo sobre el cumplimiento de las metas del cuarto trimestre del año pasado, incluso con margen. Después de la consideración del Directorio, la Argentina, señaló, “tendrá acceso a un desembolso de u$s5.300 millones”.

La funcionaria remarcó que el “manejo prudente” de la política macroeconómica en el segundo semestre de 2022 “soportaron la estabilidad y aseguraron el cumplimiento de las metas”.

Pero señaló que por las condiciones “más desafiantes” que enfrenta el país, particularmente por la “crecientemente severa sequía” hacen necesaria la “adopción de medidas más fuertes para salvaguardar la estabilidad”. Al respecto hizo referencia al “aumento de la inflación y a los contratiempos políticos”.

Kozack conoce bien la Argentina ya que, durante los primeros dos años del gobierno de Alberto Fernández, estuvo a cargo del staff que negoció con el entonces ministro Martín Guzmán el programa vigente. Luego fue designada como subdirectora del Departamento de Europa de la entidad, posición que dejó para hacerse cargo de las comunicaciones del Fondo.

En su reciente comunicado, tras el acuerdo a nivel técnico, el Fondo advierte que “en un contexto económico más desafiante, particularmente la sequía cada vez más severa, se necesitan acciones de política más sólidas para salvaguardar la estabilidad, abordar el aumento de la inflación y los reveses de políticas, así como mantener el ancla del programa”.

En lo inmediato, la Argentina solicitó una modificación del objetivo de acumulación de reservas internacionales netas para 2023, en respuesta al menor ingreso de divisas derivado de la sequía.

Este pedido fue contemplado por el Fondo, pero en el último comunicado también se deja en claro que no habrá modificaciones en la meta fiscal. Se señala que “las autoridades están comprometidas en alcanzar el déficit fiscal primario del 1,9% del PIB en 2023 a través de controles continuos de gastos, una mejor focalización de los subsidios energéticos y de la asistencia social, y una mejor priorización del gasto de capital, al tiempo que protegen el gasto social y de infraestructura prioritario”.

Particularmente, el FMI hace énfasis en la necesidad de continuar implementando el esquema de segmentación en las tarifas energéticas, eliminando los subsidios para los usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios comerciales a fines de 2023.

El compromiso también contempla mantener positivas las tasas de interés para hacer frente a las presiones inflacionarias. Justamente el Banco Central subió recientemente la tasa en 300 puntos básicos.

Dejá tu comentario