- ámbito
- Edición Impresa
Congreso paralizado
Eduardo Fellner
Patricia Fadel (FpV, Mendoza): Pasado el término reglamentario -estos cuarenta minutos después del horario de citación-, pido que, a falta de quórum, se levante la sesión.
Elisa Carrió (CC, Cap. Fed.): Hoy es un día de enormes dificultades climáticas en toda la Argentina. Hay diputados que están en el aeropuerto y otros que están llegando al Congreso. Los temas por tratar no se vinculan con asuntos relativos al poder. Además, el bloque oficialista sabe que desde este bloque jamás cuestionamos que no den quórum para el inicio de la sesión, pero no tratar temas como infanticidio y salideras bancarias, cuando la gente se está muriendo en la calle, constituye una gravísima irresponsabilidad.
Entiendo que no se puede interpretar el reglamento en forma tan estricta que no se permita llegar a los diputados que están en camino. Cuando el Frente para la Victoria era oficialista hemos esperado muchísimas veces más de dos horas para alcanzar el quórum.
Yo pido al señor presidente -le ruego- que haga una gestión con el Frente para la Victoria para que sus diputados se sienten a tratar el tema de seguridad e infanticidio. (Varios señores diputados hablan a la vez.)
Eduardo Fellner (presidente, FpV, Jujuy): Tengo que tomar una decisión. Por lo tanto, no voy a dar el uso de la palabra. Después, todos podrán expresarse en minoría. Hay 123 diputados presentes. Habiéndose cumplido el tiempo de espera previsto en el reglamento para dar inicio a la sesión, declaro fracasada la sesión.
Patricia Bullrich (CC, Cap. Fed.): Ayer, en la Comisión de Labor Parlamentaria, el bloque oficialista se comprometió a dar quórum para tratar los temas relativos al infanticidio y a la seguridad bancaria. En consecuencia, está faltando a su compromiso.
Graciela Camaño (peronista disidente, Bs. As.): Es lamentable la actitud que acabamos de presenciar, porque había 125 diputados presentes en el momento en el que usted, de manera unilateral, tomó la decisión de impedir que este poder del Estado funcione como debería funcionar. Creo que usted, señor presidente, deberá comenzar a apelar a otras cuestiones de su personalidad, porque francamente esta desmesurada lealtad -no sé a qué- lo está llevando a cometer errores garrafales. Usted tiene que tener buen tino, señor presidente. No puede seguir siendo presionado de la manera que es presionado, ya no en temas transcendentales. Francamente lo desconozco, señor presidente. Usted ha sido un dirigente político de envergadura. Tiene trayectoria política. Usted ha sido gobernador de su provincia y ha tomado decisiones transcendentales. No puede quedar enredado en esta jugarreta de jardín de infantes que le propone el bloque oficialista. Usted sabe perfectamente bien, señor presidente, que esta sesión tiene que continuar, porque no hay ningún tema que venga a molestar a ninguna parcialidad política.
Lo que estamos intentando todos -y usted debe estar al frente de ese intento, señor presidente, por la confianza que le hemos dado cuando decidimos que presida esta Cámara- es que este poder del Estado le dé alguna respuesta a la gente. Siento una enorme impotencia, pero también una enorme pena por usted, señor presidente.
Creo que es un dirigente político que seguramente tiene aspiraciones políticas. Tiene que poder empezar a pensar por usted. Debe empezar a tomar resoluciones que le corresponden por la investidura que tiene. No haga que esa investidura le quede grande. Lo que acaba de hacer es una enorme injusticia. Acá hay muchos señores legisladores que han venido de sus provincias a trabajar. Ayer se hizo la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria y todo está previsto para el trabajo. No hay motivo alguno para que hoy estemos embarcados en este tipo de discusiones. No hay ningún motivo para que usted levante la sesión, señor presidente. Usted no es Dios ahí arriba, sino un par nuestro y tiene que percibir que están dadas las vocaciones y las voluntades para el trabajo. Lamento profundamente que quien fue mi compañero Fellner tenga este tipo de actitudes.
E. Fellner: Más allá de sus apreciaciones personales, que serán contestadas y analizadas en su oportunidad, señora diputada, la presidencia no hace más que aplicar el reglamento y lo resuelto por la Comisión de Labor Parlamentaria.
Felipe Solá (peronista disidente, Bs. As.): Le quiero pedir que usted sea un eficaz y principal colaborador para que esta Cámara trabaje y no tenga este problema en forma repetida. La presidencia no puede quedarse tranquila al levantar esta sesión con la sola idea de que existen problemas climáticos. Es terriblemente injusto. Algunos diputados quizás pensaban llegar a las 10 y 30, 11 u 11 y 30, y llegaron más tarde por los horarios de los aviones. No estoy tratando de decir nada sobre la eficiencia de los aviones, sino sobre los problemas climáticos, abarrotamientos, etcétera. Todos somos testigos de que a cada rato pensamos llegar a un lugar a una hora y finalmente llegamos a otra. Esta Cámara tiene que hacer un enorme esfuerzo para trabajar, y no ajustarse al reglamento para no trabajar. Cuando alguien tiene mala voluntad o hace mal su trabajo, siempre invoca el reglamento. El reglamento siempre ha servido para defenderse a aquellos que no saben hacer su trabajo. Cuando un referí de fútbol no sabe cómo dirigir invoca el reglamento. Cuando alguien que está en la Aduana es coimero y lo pescan, enseguida invoca el reglamento y no entra nada. No podemos ser tan reglamentaristas cuando el clima no es reglamentario. Ésta era una sesión en la que se iban a discutir infanticidio, que es un tema sobre el que hay acuerdos básicos; salideras bancarias, que indiscutiblemente es un problema de todos los días, que provoca miedo en la población, y, en tercer lugar, nada menos que una ley anticorrupción, dirigida básicamente a los funcionarios públicos actuales y futuros.
E. Carrió: Es cierto que en este momento no hay sesión; por ello, hablo como presidenta de un bloque de diputados nacionales. Así vengo a pedir a viva voz y a interponer un recurso de reconsideración contra su propia decisión, que ha tomado como presidente del cuerpo. Supletoriamente, si el recurso de reconsideración no figurase en el reglamento, cabe señalar que está admitido para todas las resoluciones, incluso para las de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Por ejemplo, en el caso «Alsina C. Galería Da Vinci», recién fallado, la Corte ha retomado una causa sobre la base de un recurso de reconsideración motivado por el rechazo de un recurso extraordinario. También fundamento mi pedido sobre la base de hechos nuevos que acaban de acreditarse en el recinto. La diputada Giudici ha hecho una gravísima denuncia: el presidente de la Comisión de Turismo fue más allá del tiempo reglamentario para retener a los diputados de la oposición en la reunión. En consecuencia, está claro el ardid, la estafa o la trampa del sector oficialista, que primero estableció un horario más temprano. Anoche me di cuenta de que había que tener cuidado porque era una trampa de Fadel -y le pido perdón a la diputada-. Se trata de un ardid o engaño para retener a diputados opositores en las comisiones y utilizar el tiempo reglamentario. Se puede admitir la estrictez reglamentaria, pero ello está basado en que las fuerzas oficialistas han violado los acuerdos de la Comisión de Labor Parlamentaria, a la que todos habíamos asistido. En segundo lugar, se ha retenido a diputados en las comisiones, por lo que le pido que revea su decisión y, en todo caso, reconsidere y convoque a la sesión ordinaria durante la tarde.
P. Bullrich: Solicitamos que en diez minutos se convoque a una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria para que podamos tomar esta decisión en conjunto y sesionar dentro de una hora. Todos los diputados estamos acá para sesionar. Nos parece que este pedido es razonable, no le estamos planteando nada que sea imposible.
E. Fellner: A mi entender -puedo equivocarme, pero trato de ser razonable-, la sesión ha sido declarada fracasada y no tengo forma de proceder conforme lo propone la señora diputada. La reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria ya ha sido realizada y había un temario para la sesión. Sin perjuicio de esto, se podría intentar un acuerdo político para sesionar.
(...) No voy a discutir más desde acá; tomen las decisiones que quieran, y el señor diputado Alfonsín puede reemplazarme en la presidencia.

