Conmueve a Francia masacre de una familia de turistas

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París - Investigadores franceses dijeron ayer que están desconcertados acerca de los motivos del ataque descubierto el miércoles contra una familia británica que estaba de vacaciones en los Alpes, con un saldo de cuatro muertos por disparos y una niña que sufrió heridas graves.

«No tenemos absolutamente idea de por qué esas personas fueron asesinadas en ese lugar», dijo el fiscal Eric Maillaud, quien describió el ataque de «particularmente horrible» y «particularmente inusual».

Unos 60 policías están investigando los asesinatos en la tranquila comunidad de Chevaline, un sitio popular entre turistas británicos cerca del lago Annecy y donde la familia se encontraba en un camping para caravanas.

Uno o más atacantes dispararon contra la familia en el camping desde el que parten varios senderos de montaña, mataron al conductor, a su esposa y a su suegra. Las dos hijas de la pareja sobrevivieron, pero una está grave.

Maillaud dijo que el conductor nació en Irak, pero vivió durante varios años en Reino Unido y tenía ciudadanía británica. Se hallaron dos pasaportes, uno iraquí y otro sueco, que se supone pertenecía a la suegra, en el vehículo con placa británica.

Un ciclista amateur, de 45 años, que los investigadores creen estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, también fue hallado sin vida cerca del vehículo. Su esposa lo reportó desaparecido al no regresar de su paseo en bicicleta.

Las mayor de las dos hijas, de siete u ocho años, fue llevada al hospital el miércoles en condición crítica tras sufrir violentos golpes en la cabeza y disparos en el hombro.

Estaba previsto que ayer fuera sometida a una segunda cirugía en Toulouse, donde su condición fue descripta como estable. La otra niña, de cuatro años, fue hallada siete horas después del ataque, escondida detrás del asiento delantero del acompañante, a los pies de su madre y abuela muertas.

Maillaud dijo que estaba «claramente feliz» cuando fue sacada del vehículo por un gendarme, pero que de inmediato comenzó a preguntar por su familia.

El funcionario defendió a la Policía de las acusaciones de incompetencia por no haber hallado a la niña antes, diciendo que estaba «totalmente invisible» entre los cadáveres y el equipaje.

La fiscalía consideró que es probable que se trate de un crimen, pero no descartó un drama familiar.

Agencia DPA

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