Córdoba: el 7/8, segundo ensayo de boleta única

Edición Impresa

La política cordobesa siguió con especial atención los resultados de las elecciones santafesinas del domingo, en las que se puso a prueba el sistema de boleta única (en rigor, ya se había estrenado en las primarias del 22 de mayo), método que se replicará en la provincia mediterránea el próximo domingo 7 de agosto.

La experiencia santafesina arrojó varias certezas sobre su utilidad. Entre otras cosas, quedó demostrado que aporta equidad, transparencia en la oferta electoral y simplifica la logística de los comicios, tanto para el elector como para el recuento final.

Efecto arrastre

En términos de engranaje político, el sistema terminó definitivamente con el efecto arrastre de las listas sábana y la polémica ley de lemas (doble voto simultáneo), que en el caso santafesino le había permitido al peronismo mantener la hegemonía durante 24 años.

Pero la boleta única genera una distorsión que el domingo quedó probada: al proponer cinco elecciones diferentes (el elector recibió en Santa Fe una boleta por cada cargo a renovar), se produjo una partición entre la votación a gobernador y diputados que terminó finalmente dejando en minoría al Frente Progresista, que a partir de diciembre deberá gobernar con ambas cámaras legislativas en contra (ver nota en esta misma página).

Facilidad

Esto por la facilidad que representa para el elector marcar con una cruz el candidato favorito, en lugar de tener que apelar al engorroso corte tradicional de boleta.

Córdoba presentará, dicen los detractores, algunos problemas adicionales derivados del hecho, por ejemplo, de que no habrá una boleta para cada cargo a renovar, sino una sola papeleta que algunos definen como «un gran mantel» con casilleros para gobernador y vice, 70 legisladores provinciales, tres integrantes del Tribunal de Cuentas de la Provincia, así como intendentes y ediles en unos 200 municipios y co-munas.

Opción

Ese día, los cordobeses deberán marcar por una opción a gobernador, pelea que estará polarizada entre el radical Oscar Aguad, el referente del Frente Cívico, el senador nacional Luis Juez, y el peronismo de Unión Por Córdoba, José Manuel de la Sota. El kirchnerismo llega a esta elección sin candidato propio a partir del fracaso de un acuerdo con De la Sota por la integración de la fórmula para la gobernación.

Esa dificultad de apelmazar los nombres en una megaboleta intentó ser mejorada la semana pasada a partir de la ampliación del tamaño de la letra utilizada.

Así, sin posibilidad ya de nuevos cambios, las boletas llegaron el fin de semana a la provincia provenientes de Buenos Aires, donde fueron impresas.

En este contexto entra Córdoba también esta semana en la recta final de cara a una elección clave en el armado del mapa político nacional: desde este jueves, como parte de la reforma política vigente, no podrán difundirse en la provincia los resultados de encuestas.

Dejá tu comentario