Correo Argentino: gremios inquietos por plan oficial para reducir déficit a la mitad

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Andrés Ibarra confirmó que el objetivo para este año es bajar las pérdidas de manera drástica. No se habló de despidos pero si salida de directores.

La confirmación de que el Gobierno buscará reducir a la mitad el déficit del Correo Argentino prendió todas las luces de alarma en los gremios postales. Lo ratificó el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, en una reunión que mantuvo el lunes con los líderes de las cuatro organizaciones sindicales de la actividad. Aunque de momento la palabra "despidos" no figuró en las negociaciones sobrevuela el fantasma de un ajuste con la promoción de retiros voluntarios y, en el corto plazo, la salida de dos de los directores en representación de los gremios.

Ibarra resolvió convocar a los dirigentes una vez que el bloque sindical se declaró en alerta y movilización por una serie de nombramientos en el directorio de ejecutivos provenientes de OCA. El temor es por un eventual desguace del Correo Oficial para acotarlo a sus funciones primarias de reparto de documentación pública y eventualmente derivarle a la compañía privada, sobre la que negocian medio Gabinete y el camionero Hugo Moyano, la crema del negocio, en particular el comercio electrónico.

Al encuentro concurrieron Juan Palacios (Aatrac), Horacio Zungri (Fejeproc), Alberto Cejas (Foecyt) y Ricardo Ferraro (Foecop). Ibarra les confirmó su objetivo de "producir modificaciones tanto en el directorio de la empresa como en los máximos niveles de gestión ejecutiva, lo que se irá concretando en los próximos días", de acuerdo a un escrito que firmaron los cuatro sindicalistas. La posible salida de miembros de alto rango fue confirmada cerca de Ibarra, donde dijeron que el propósito será darle una nueva impronta a la conducción de la empresa pública.

Los nombres más mencionados para abandonar sus cargos son los de Ramón Baldassini, el histórico líder de Foecyt, y Carlos Rossi, de Foecop, ambos con sillones en el directorio desde hace años. En el sector incluso comentaron que la salida de ambos es la condición impuesta por el Ejecutivo para validar un balance que al parecer exhibiría inconsistencias financieras en las áreas de los dos exsindicalistas. En su lugar, y para cubrir otras eventuales salidas forzadas, en el Gobierno tienen en carpeta varios exOCA impulsados por el vicejefe de Gabinete Mario Quintana. Ese desembarco de antiguos competidores sumó inquietud en los sindicatos.

En la reunión hubo un planteo de los dirigentes sobre las versiones de un ajuste en la plantilla actual de personal, con casi 17 mil trabajadores. "Nos anticipamos a expresar que nos opondríamos terminantemente a cualquier medida por la que se pudiera pretender afectar la estabilidad, las condiciones de trabajo, salarios y demás beneficios contemplados en el convenio colectivo de trabajo", añade un texto con la firma de los cuatro secretarios generales.

El bloque sindical se reunificó en los últimos días a partir de la preocupación común por los posibles cambios en el Correo. "A partir de esa unidad es que surgió un documento con la declaración de alerta y movilización del sector. La semana que viene seguramente volverán a reunirse para analizar el encuentro con Ibarra", le explicó a este diario Horacio Otero, que actúa como enlace entre la CGT y los gremios de la actividad.

En Modernización, en tanto, descartaron de plano cualquier chance de aplicar un plan de despidos masivos. Aunque admitieron que la compañía cuenta con un déficit de 3.500 millones de pesos (según los gremios, Ibarra lo situó en $4.000 millones), un volumen de empleados alto para la actividad (OCA ocupa 7 mil empleados de forma directa y otros 5 mil indirectos) y una productividad baja, el plan a aplicar pasa por una reformulación del negocio de modo tal de acercarlo a un equilibrio operativo.

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