30 de diciembre 2014 - 00:08

Corte cierra el año con amparo por medios, ANSES y aviones

• ÚLTIMA SESIÓN CON DESPEDIDA DE ZAFFARONI Y TEMAS DELICADOS EN LA RELACIÓN CON EL GOBIERNO

Ricardo Lorenzetti y Eugenio Zaffaroni
Ricardo Lorenzetti y Eugenio Zaffaroni
 La Corte Suprema de Justicia tendrá hoy su último acuerdo del año del cual saldrán señales sobre la tensión con el Gobierno y que servirán como preliminares de un verano que se anuncia conflictivo. Ayer por la tarde, los ministros analizaron el pedido de per saltum del Gobierno por la aplicación de la ley de medios (la resolución es esperable en el fondo, pero abierta en los tiempos). Será también el último cónclave de Eugenio Zaffaroni en el cuarto piso de la calle Talcahuano. Cambiará el esquema para lograr mayorías, pero se descuenta que Ricardo Lorenzetti tendrá un rol excluyente.

La tarde de ayer ofreció diversas conversaciones a la distancia en la Corte. Lorenzetti arribó a Buenos Aires al mediodía y Juan Carlos Maqueda regresó de Córdoba recién por la noche, luego de pasar el cumpleaños en su provincia .

Más allá de las consideraciones técnicas que no le ven futuro al petitorio de Martín Sabbatella, el probable rechazo al per saltum marcaría el final de un capítulo de la guerra del Gobierno con el monopolio Clarín porque quedaría vigente la cautelar del juez civil y comercial Horacio Alfonso que rige hasta mediados de 2015. El historial reciente de la Cámara de ese fuero indica que allí la cautelar también será confirmada. La puja por la aplicación será reemplazada por los entuertos meramente declamativos y el fallo por la constitucionalidad de octubre del año pasado adquirirá verdadero sentido con la próxima administración, algo que ya por ese entonces tanto Enrique Petracchi como Maqueda señalaban.

Los justices llegarán al acuerdo de hoy con dos caminos bien señalados: postergar la definición a febrero o rechazar el pedido sin mayores discusiones por falta de fundamentos.


El oficialismo ayer se alistaba ante un eventual fallo con mayor poder de fuego, como por ejemplo el reclamo del senador socialista Rubén Giustiniani para que el Gobierno revele el contrato de YPF con Chevron. Sin embargo el movimiento de las últimas horas en las vocalías cortesanas orientaba el destino inmediato a los issues provisionales (la ANSES está en alerta por una serie de amparos colectivos cuyo efecto podría ser complejo para las arcas del organismo) y a la cautelar mediante la cual LAN Chile conserva sus hangares en Aeroparque a pesar de que la autoridad aeronáutica había ordenado un desalojo. En ese expediente, la empresa fue representada por el estudio Cassagne, el mismo que motoriza el amparo de las grandes empresas contra la ley de abastecimiento que el kirchnerismo por ahora no reglamenta. Ese reclamo también está en el fuero Civil y Comercial federal.

El kirchnerismo ha terminado por cristalizar así la percepción general que domina sus conciliábulos más reservados: que Ercolini, Bonadío y el juez Ariel Lijo están al frente de la ofensiva del fuero federal. La inclusión de este último le acarrea ruidos internos al oficialismo por el trato de este juez con funcionarios y candidatos de ese sello político.

La saga de acciones procesales contra allegados al Gobierno tiene su origen en el rechazo a la reforma Procesal Penal. Por eso la propuesta de Zaffaroni de que su sucesor sea Julio Maier es algo más que una expresión de deseo. Expone la tesis del oficialismo de que el esquema de poder que propone esa reforma sólo puede ejecutarse desde posiciones estratégicas dentro del Poder Judicial.

Por eso en los últimos días se escucha el nombre de Ileana Arduino para ocupar un cargo central en la nueva Casación Penal creada por el kirchnerismo. Se trata de una investigadora en materia de reformas procesales que tuvo su paso por el Gobierno cerca de Nilda Garré en el área de Seguridad.

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