13 de noviembre 2018 - 00:14

Corte detonada por nombramiento polémico y sospecha de filtraciones

ROSENKRANTZ DESIGNÓ AL SUBPROCURADOR DEL TESORO EN LA ESTRUCTURA DE CONTROL DEL MÁXIMO TRIBUNAL - Funcionario de Saravia Frías pasará de litigar en representación del Estado a integrar nueva “Supersecretaría”. Habrá quejas. Grave: jueces creen que Gobiern

designación. El presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz nombró al exsubprocurador del Tesoro, Juan Pablo Lahitou (abajo).
designación. El presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz nombró al exsubprocurador del Tesoro, Juan Pablo Lahitou (abajo).
La Corte Suprema no tiene paz. Al tembladeral que grafica la tensa relación interna entre varios de sus miembros con el presidente del Tribunal, Carlos Rosenkrantz se agregó ayer un nuevo hito que subió el voltaje del enfrentamiento con un polémico nombramiento dispuesto por el titular del cuerpo. Ayer, el subprocurador del Tesoro Juan Pablo Lahitou pasó a formar parte de la "Supersecretaría" de Desarrollo Institucional, creada por Rosenkrantz para aplacar la primera gran crisis que sacudió al cuarto piso del Palacio de Tribunales por el manejo del Centro de Información Judicial. De esta forma, el segundo de Bernardo Saravia Frías el jefe de los abogados del Estado e integrante de la "mesa judicial" del presidente Mauricio Macri- pasó, sin escalas, de litigar ante la Corte en representación de los intereses oficiales, a ser un secretario letrado dentro de la estructura que controla el funcionamiento de la Corte. La novedad enfureció a la tríada de díscolos en la que se dividió el cuerpo: Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti aspiran a resistir la designación en lo que se prevé como una agria reunión de acuerdos prevista para hoy. Además, alimentaron la grave sospecha sobre "filtraciones" al Gobierno sobre información privilegiada contenida en los borradores de los votos.

Como adelantó Ámbito Financiero el viernes pasado, el malestar interno por el "estilo Rosenkrantz" en la conducción de la Corte tenía su epicentro en los nombramientos del personal y en el cambio del organigrama, además de por la demora en la resolución de casos que habían ingresado en un parate tras el recambio de autoridades. Pero varios ministros habían sido advertidos hace una semana que Lahitou preparaba un desembarco con el auspicio de Rosenkrantz. Lo dejaron correr para tener argumentos para un reproche mayúsculo y generarle una nueva zancadilla al presidente. El problema no es menor: el ahora exsubprocurador integró (hasta antes de ayer) los equipos técnicos que en nombre de los intereses del Estado eran parte interesada en los planteos que debe resolver la Corte. Su nombramiento en ese cargo llegó con el aterrizaje de Saravia Frías en el despacho que ocupaba Carlos Balbín, otro díscolo que encontró la puerta de salida en medio de una polémica con la Casa Rosada por casos sensibles. Saravia Frías se convirtió en una de las espadas de la estrategia judicial para los aumentos tarifarios y en el diseño del "escudo anticautelares" con buena sintonía con el fuero Contencioso Administrativo Federal. Eso le permitió escalar un peldaño a la "mesa judicial". Parte de ese conciliábulo (con el procurador del Tesoro y el operador Fabián "Pepín" Rodríguez Simón) se reunió el miércoles último en el despacho de Marcos Peña para trazar una estrategia ante una Corte con dinámica propia y una mayoría circunstancial a la que el Gobierno le teme. Coincidieron en fortalecer diálogos individuales y en establecer un nexo aceitado. Nadie en tribunales imaginó que luego de ese encuentro el combo de soluciones incluyera que Lahitou pasara del otro lado del mostrador y fuera contratado bajo el ala de Valentín Thury Cornejo en la flamante Secretaría de Desarrollo Institucional. No son extraños: ambos se conocen por su pasado blogger en el sitio "Todo sobre la Corte".

La Resolución N° 3384 que lleva la firma de Rosenkrantz le reserva a Lahitou el cargo de secretario letrado y tendrá vigencia hasta el 31 de mayo de 2019, de manera prorrogable. Si decidiera efectivizarlo entonces sí debería pasar por el tamiz del pleno para que valide su inclusión en la planta permanente de la Corte. Nadie consultó a nadie, indicaron en la Corte sobre la polvareda que podría levantar que un alto funcionario del Poder Ejecutivo quedara dentro de una de las estructuras que promete ser la columna vertebral del funcionamiento orgánico del máximo Tribunal. Hubo hasta menciones iracundas en los pasillos de un intento de "intervención" de la Corte por parte de la Casa Rosada y un paso en falso de Rosenkrantz si lo que pretendía es desmarcarse de ser un presidente alineado con el Gobierno.

Pero el episodio coincidió con otro potencial escándalo: ayer en el Boletín Oficial se publicó una resolución de la Secretaría de la Seguridad Social que ratificaba el RIPTE como el índice que la ANSES aplica para el cálculo de haberes jubilatorios y que está en discusión en uno de los fallos más importantes que debe resolver la Corte antes de fin de año por su alcance e implicancia política. En esa misma resolución, se hizo explícita la facultad de la ANSES para regularla y "facultada para determinar el procedimiento y dictar las normas reglamentarias y complementarias que a tales efectos correspondan". A primera vista redundante por lo que el Gobierno venía planteando en los juicios y en la práctica, en el cuarto piso del Palacio tuvo otra lectura que contuvo un mensaje peligroso: precisamente en los borradores de los votos por ese fallo previsional se ponía en discusión si la ANSES estaba o no legitimada y cuáles eran sus alcances frente a su demanda. Al menos en lo formal, el Gobierno buscó enmendar un posible vacío. Sin creer en coincidencias, los jueces se pusieron a la defensiva: ¿el Gobierno contó con información privilegiada del contenido de los borradores para intentar subsanar su estrategia? La sola sospecha ya es escandalosa.

Como informó este diario, hoy, la tríada de díscolos encabezada por Lorenzetti, Maqueda y Rosatti buscarán arrebatarle a Rosenkrantz la agenda de casos (facultad de la presidencia) y establecer un calendario de fallos a resolver en lo que quede del año con fecha cierta. El clima del acuerdo tendrá temperatura de núcleo terrestre.

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