- ámbito
- Edición Impresa
Costos de gas y luz están cada vez más dolarizados
El crecimiento de la importación implica una dolarización creciente en los costos de la energía. A esto se suma que el precio interno del petróleo se paga a u$s 82, también vinculado con la cotización del dólar. Además el Gobierno calcula en dólares, a u$s 7,50 por millón de btu, el gas adicional con respecto a 2012 que producen las petroleras. En este último caso, la diferencia entre el valor contenido en las facturas, que promedia u$s 2,50, y el valor comprometido se liquida en pesos al tipo de cambio oficial.
De este modo, hay un alto componente en dólares en los costos de la energía, que hasta ahora los consumidores finales sólo advierten en los combustibles, mientras las tarifas de gas y electricidad mayoristas de todo el país se mantienen sin variantes, subsidiadas por el Estado nacional.
Si se consideran las estadísticas que publica la Secretaría de Energía y que fueron actualizadas por última vez el 20 de diciembre, hasta esa fecha en 2013 el 66% de la importación de gas y combustibles la realizó ENARSA. Ésta es la empresa del Estado que paga el gas boliviano, el GNL para regasificar y los combustibles líquidos que requieren las centrales de generación eléctrica cuando el gas no alcanza.
Si ese porcentaje se aplica al total importado en 2013 según el INDEC (u$s 11.415 millones), resulta que las compras de ENARSA rondarían u$s 7.500 millones. Si se considera un salto del dólar de $ 6 a $ 8, los subsidios habrían subido $ 15.000 millones en términos anuales sólo como consecuencia de la devaluación.

