El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, instó ayer al Gobierno de Barack Obama a suspender la acogida de refugiados provenientes de ese país "hasta que no haya una certeza al ciento por ciento" de que no supondrán un peligro.
"Nuestro país siempre fue acogedor, pero no podemos dejar que los terroristas se aprovechen de nuestra compasión", aseguró Ryan.
Alrededor de treinta estados, gobernados en su enorme mayoría por conservadores, ya manifestó su oposición a aceptar refugiados ante el riesgo de que puedan tener vínculos terroristas, una cantidad que puede seguir aumentando en los próximos días.
"Este es un momento en que es mejor prevenir que lamentarse. Así que pensamos que lo prudente, lo responsable, es tomar una pausa específicamente en este aspecto del programa de refugiados con el fin de verificar que los terroristas no están tratando de infiltrarse en la población de refugiados", añadió Ryan.
El Gobierno de Obama anunció en septiembre que Estados Unidos acogería hasta 10.000 refugiados sirios durante el año fiscal 2016, que empezó el 1 de octubre, un plan que la Casa Blanca ratificó tras los ataques del viernes e Francia.
Sin embargo, entre los republicanos se extiende un sentimiento de rechazo y congresistas conservadores incluso amenazaron con bloquear los fondos del Gobierno para tal fin a través del legislativo.
La Casa Blanca y los líderes del Congreso están negociando un proyecto de ley para asignar fondos federales durante los próximos diez meses de acuerdo con el presupuesto que fue aprobado el mes pasado, y que debe entrar en vigor antes del 11 de diciembre.
En este sentido, el senador republicano Jeff Sessions, uno de los más duros en materia migratoria, envió una carta al Gobierno pidiendo más restricciones para admitir refugiados sirios, incluyendo una votación independiente en el Legislativo. "No es una buena política animar a millones de personas a abandonar definitivamente sus hogares. Hemos reubicado 1,5 millón de inmigrantes procedentes de países musulmanes en Estados Unidos desde el 11-S y está claro que eso no contribuyó a la estabilización de las regiones inestables", aseguró el senador.
Esta retórica conservadora provocó la inmediata reacción de Obama, quien desde la cumbre del G-20 (grupo de países desarrollados y emergentes) en Antalya (Turquía) sostuvo que Estados Unidos debe mantener el compromiso con sus valores de aceptación de inmigrantes.
| Agencias EFE y AFP |

