28 de octubre 2016 - 00:00

Crece una revuelta estudiantil contra Temer por el ajuste

Los manifestantes repudian el proyecto que trata el Senado para congelar por veinte años el gasto público.

Río de Janeiro - Alumnos de todo Brasil mantienen ocupadas cerca de mil escuelas y universidades en oposición a una reforma educativa y una enmienda constitucional para limitar los gastos públicos, ambas impulsadas por el presidente Michel Temer.

Las ocupaciones comenzaron a principios de octubre en Paraná (sur), región donde el sistema educativo estaba "abandonado por el estado", denunció la presidenta de la Unión Brasileña de Estudiantes de Secundaria (UBES), Camila Lanes, pero se extendieron y paralizaron las clases en un goteo por todo el país: ya se tomaron 1.047 escuelas (845 de ellas en Paraná), 102 universidades y otros tres centros, además de la Cámara Legislativa Municipal de Guarulhos (San Pablo) que lleva una semana ocupada, según recuentos de la UBES y la Unión Nacional de Estudiantes (UNE).

Las movilizaciones se alargaron porque los estudiantes se organizaron para dividirse tareas de cocina y limpieza y porque, para ocupar el tiempo libre, han puesto en marcha debates, talleres y otras actividades culturales y deportivas. El último caso, ocurrido este jueves, fue la ocupación de la rectoría de la Universidad de Cascavel, en Paraná, por parte de unos 40 alumnos.

El Gobierno brasileño está presionando a los alumnos para que acaben las movilizaciones y la Policía ya realizó desalojos de decenas de escuelas en los últimos días, en algunos casos sin autorización judicial, según denunciaron.

En el desalojo de una escuela del municipio de Miracema (Tocantins, norte), la Policía arrestó ayer a 26 estudiantes, entre ellos once menores de edad, que fueron esposados y llevados a comisaría, informó la UBES.

El ministro de Educación, José Mendonça Bezerra, dio un ultimátum a los estudiantes para que desocupen las escuelas el lunes como fecha límite bajo la amenaza de cancelar los exámenes que sirven para el acceso a la universidad, conocidos como ENEM, programados para inicios de noviembre. La principal reivindicación de los estudiantes es que se archive una propuesta de enmienda a la Constitución que pretende restringir los gastos públicos en los próximos veinte años. Esta medida, que según sus detractores implicará una "congelación" de las inversiones en la educación, fue aprobada el pasado martes en la Cámara de los Diputados y va a ser discutida en el Senado, antes de entrar en vigor.

Agencia EFE

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