22 de septiembre 2009 - 00:00

Cristina celebró en un foro: “Aplaudan, aplaudan”

Nueva York (enviado especial) - Cristina de Kirchner se encargó personalmente ayer en Nueva York de relatar el regreso de Manuel Zelaya a Honduras. «Yo ingresaba a la reunión con Enrique Iglesias y de repente lo escucho gritar a Taiana. Me asusté porque pensé que algo pasaba, él no es un hombre de andar gritando», arrancó.

«Luego él me explicó que la canciller, la verdadera (Patricia Rodas), la del Gobierno de Zelaya, lo había llamado para notificarle que el presidente había ingresado en su país y que estaba cerca de la cede de la ONU. Después supimos que estaba en la Embajada de Brasil».

Los gritos de Jorge Taiana al conocer de boca de Rodas la vuelta de Zelaya a su país fueron el comienzo de un festejo de la delegación argentina que reivindicó casi como propio ese logro: «Ella nos llamó para agradecer todo el apoyo que le dimos en este proceso», explicó Taiana.

Más tarde, comenzaron las preocupaciones por el futuro que tendrá ese regreso.

El relato se conoció después de un día en que el Gobierno argentino dudó sobre la ubicación definitiva de Zelaya, sobre todo después de las declaraciones de Roberto Micheletti, que al principio había desmentido que el derrocado presidente estuviera en territorio hondureño.

Clave

Para Cristina de Kirchner ahora será clave el rol de la ONU y de la OEA: «Que reasuma y que haya elecciones, eso es lo que debe pasar», insistió.

Siempre en rol de consejera, recordó cuando, antes de la primera ronda de negociaciones con la OEA como intermediaria, ella misma le recomendó a Zelaya volver a su país: «¿Usted qué haría?, me preguntó Zelaya. Recuerdo que yo estaba en El Calafate y le dije: Mi opinión es que debe volver. Pero no quiero que esto quede como un consejo actual, yo se lo dije hace tiempo», explicó ayer.

En la Columbia University, adonde concurrió para dar una charla en el Leaders Forum, Cristina de Kirchner ya había avanzado con el tema Honduras, cuando utilizó el ejemplo para cuestionar a la prensa. «Zelaya no fue destituido sólo por un golpe militar. El día del golpe, las principales cadenas de Honduras transmitían dibujitos animados», dijo allí después de relatarles a los alumnos presentes que el presidente Zelaya había vuelto a su país, con lo que se ganó un aplauso de los presentes: «Sí, aplaudan, aplaudan, que vale la pena», alentó.

En la ONU

Esta semana, Zelaya debía hablar ante la Asamblea Anual de las Naciones Unidas. Ese papel ahora lo tomará Rodas, que hablará ante la ONU el mismo día que Cristina de Kirchner, Lula da Silva y Barack Obama, pero en un discurso bien entrada la tarde.

La presidente argentina abundó ante los alumnos y docentes sobre su visión del golpe a Zelaya: «Fue destituido por un golpe cívico mediático, porque las nuevas fuerzas que muchas veces impulsan movimientos destituyentes en las democracias latinoamericanas que han logrado dar a sus ciudadanos derechos, crecimiento económico -que tal vez perjudican en algo la riqueza o el domino de sus elites- cuentan tal vez con nuevos tipos de concentraciones que no son de carácter militar, sino que manipulan u ocultan información».

«Zelaya no fue destituido por un golpe militar, como sucedía en las viejas dictaduras latinoamericanas donde todavía reinaba la doctrina de seguridad nacional y teníamos un mundo dividido bipolar, este-oeste, y donde tal doctrina aseguraba, a través de golpes de Estado, el control absoluto de las sociedades», agregó en su disertación en el Foro Mundial de Líderes.

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