2 de marzo 2011 - 00:00

Cristina defendió el modelo y el dólar (no habló de inflación)

Una defensa abierta al valor dólar, el pedido de una reforma del sistema financiero en cuanto al otorgamiento de los créditos, el reclamo de una nueva ley antievasión, la aceleración del tratamiento de leyes contra el trabajo esclavo en el campo y una legislación sobre la propiedad de la tierra fueron los principales capítulos económicos que tocó ayer Cristina de Kirchner en su discurso ante la Asamblea Legislativa. Como contrapartida, no hubo una sola referencia al alza de precios ni a medidas contra la inflación, y tampoco a la marcha de las negociaciones con el Club de París, al FMI o a cualquier tipo de reformulación del INDEC. Lo que sí remarcó en todo momento fue la defensa del «modelo productivo» oficial.

Casi al pasar, la jefa de Estado lanzó al promediar su discurso el anuncio más importante en materia económica: no existe en los planes oficiales una eventual devaluación del peso, ya que para Cristina, «el tipo de cambio es competitivo».

Según aclaró puntualmente, un dólar cercano al valor actual de 4 pesos «mejoró la competitividad de todos los sectores que exportan sus productos». Habló luego de «sectores que empujan devaluaciones y ya sabemos a quiénes responden. Pero no nos vamos a someter a presiones de ninguna naturaleza». Fuentes oficiales aseguraban ayer que la Presidente se refirió a sectores industriales vinculados a la UIA más lejana a las posiciones del Gobierno, que en los últimos tiempos mostraron quejas abiertas ante las posibles dificultades de mantener el ritmo de exportaciones y competir con importaciones si se mantiene el actual nivel cambiario.

El segundo tema económico sobre el que se explayó la Presidente fue sobre el pedido de «reorientar» el crédito bancario hacia el «sector productivo». Sin mencionarlo específicamente, la jefa de Estado habría dado un aval al proyecto de reforma del sistema financiero que presentó en el Congreso el diputado Carlos Heller. Según la Presidente: «Este año con Mercedes (Marcó del Pont, titular del BCRA) vamos a realizar un análisis mucho más desagregado de cómo presta la banca pública y privada», ya que «necesitamos reorientar el crédito hacia la producción», teniendo en cuenta la «muy buena rentabilidad de las entidades financieras». Precisamente, esta frase es la que figura en los considerandos del proyecto del diputado del Partido Solidario.

Casi al comienzo del mensaje, la jefa de Estado anunció los primeros proyectos que se enviarán al Congreso, una nueva ley penal tributaria y una antilavado. «Una de las cosas que le voy a pedir al Parlamento es que trate la ley penal tributaria que envié para que quienes evadan vayan presos, lo mismo que la ley de lavado que nos exige el GAFI y que es importante que sea sancionada por este Parlamento porque el Poder Ejecutivo ha hecho todos los esfuerzos y ha tomado todas las medidas disponibles en el marco normativo vigente en materia de lavado», dijo la jefa de Estado. La idea en este capítulo sería equiparar delitos de lavado de dinero con los de la ley penal tributaria vigente, que se aplica desde casos de evasión que superen los 300.000 pesos, y que para casos de más de $ 1.000.000 de evasión haya castigos de prisión efectiva no excarcelables. Según la Presidente, de no ser así, «es probable que la Argentina sea condenada por el GAFI, pero no por lo que no ha hecho su Poder Ejecutivo, sino porque no se han dictado las leyes que se deberían haber dictado». Según los legisladores opositores, existirían ya varios de estos proyectos presentados en el Congreso, pero desde el oficialismo no se habría querido tratar durante las sesiones ordinarias de 2010. «Que no culpe al Congreso por esto», dijo el diputado nacional Ricardo Alfonsín al terminar el mensaje.

A un año de la crisis por el uso de reservas para el pago de deuda, Cristina defendió la utilización de esta política. «El crecimiento de nuestras reservas del Banco Central de la República Argentina tuvo un promedio del 11,8% entre 2003 y 2010, lo que nos llevó a batir récords constantemente; sin embargo, su récord histórico lo tuvo en 2010 con el 13,4%, al alcanzar los 52.350 millones de pesos», señaló la jefa del Estado. Calificó después de «paradójico» este crecimiento, debido a que se produjo durante «el primer año en que utilizamos las reservas para pagar deudas y no solicitar crédito a organismos internacionales».

En lo que respecta a la industria, Cristina definió como «una formidable sustitución de importaciones y un formidable aporte a la balanza comercial» a la política de promoción industrial lanzada por el Gobierno en Tierra del Fuego en el sector tecnológico. Sobre este punto, al terminar el discurso, la ministra de Industria, Débora Giorgi, anunció que desde el 29 de marzo funcionarán 10 foros en diferentes puntos del país, dentro del plan estratégico industrial. El primero será en Buenos Aires y se referirá al sector del calzado.

El último punto del discurso en materia económica fue el reclamo al Congreso para que sancione una nueva ley en contra del trabajo esclavo. Luego de embestir contra Gerónimo «Momo» Venegas (sin mencionarlo, pero hablando sobre la falta de acción ante la explotación de los peones rurales), la Presidente reclamó por el proyecto del oficialismo presentado en 2009 que el Congreso aún no trató.

No hubo finalmente apoyos directos a los proyectos que se defienden de la CGT, como la repartición de la renta financiera de las empresas ni la suba del mínimo no imponible de Ganancias.

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