15 de agosto 2013 - 00:00

Cristina desafió a oposición y a sectores en debut de campaña

Cristina de Kirchner volvió ayer a aparecer en público luego de la derrota del domingo. Se rodeó de gobernadores, deslizó una autocrítica modesta pero prefirió atacar a Sergio Massa y a los sectores que, dice, son quienes lo sostienen. Por eso, habló de “suplentes” y “titulares”.
Cristina de Kirchner volvió ayer a aparecer en público luego de la derrota del domingo. Se rodeó de gobernadores, deslizó una autocrítica modesta pero prefirió atacar a Sergio Massa y a los sectores que, dice, son quienes lo sostienen. Por eso, habló de “suplentes” y “titulares”.
Una metáfora futbolera, curiosa pero eficaz, fue el formato que eligió Cristina de Kirchner para, detrás de una tibia autocrítica, descerrajar por primera vez en público una metralla contra Sergio Massa, su verdugo del último domingo.

Ayer, en Tecnópolis, rodeada de gobernadores, la Presidente calificó de "suplente" al alcalde de Tigre que encabezó la boleta del triunfante Frente Renovador y, para minimizarlo, dijo que su discusión será "con los titulares".

Como protagonistas de ese grupo, mencionó al banquero Jorge Brito, propietario de Banco Macro, titular de ADEBA y mecenas de Massa; a la UIA, cuyo expresidente Ignacio de Mendiguren ocupa el quinto escalón de la lista massista y a las -diversas- CGT, tanto la oficial como la disidente, que en algunos de sus gajos apostó por variantes opositoras al kirchnerismo.

La mención nominal, puntual, a Brito -hasta hace poco tiempo considerado un banquero K- tuvo un plus. "Los intereses que están disputando el poder no van con nombres y apellido en las listas, están afuera", dijo la Presidente.

La convocatoria, todavía hipotética, a encuentros con las entidades coronó una secuencia que arrancó con un bosquejo de autocrítica, siguió con un rap de quejas sobre la cobertura mediática de los resultados y cerró con la mención a la condición de "suplente" de Massa en un marco de debatir "con los verdaderos actores económicos" sobre la situación del país.

"Queremos discutirlo en la mesa grande, con los verdaderos jugadores, no con el banco de suplentes que me ponen en las listas", dijo.

De regreso en la tarima, 72 horas después de la elección -la peor en la historia del peronismo bonaerense-, repasó los ítems de los que, admite la Casa Rosada, se nutrió el mal humor que arrastró a una paliza nacional en las urnas.

Habló del tipo de cambio y de la inflación, abordó la hipersensible cuestión de la inseguridad -uno de los puntos fuertes de la campaña massista- y hasta incluyó, en clave de campaña, una mención a la táctica electoral.

"Tenemos que ir casa por casa", les pidió a los militantes del FpV como un recurso para tratar de revertir el traspié, inesperado por su dimensión, del último domingo. La reaparición de Cristina, con relato duro, fue el relanzamiento de campaña que estuvo, en estos días, cruzado por reproches surgidos del propio oficialismo (ver aparte).

Tiempismos

Ayer, para espantar rumores de éxodo del dispositivo K, la Presidente se mostró con una ristra de gobernadores. Saludó a Gerardo Zamora (Santiago del Estero), a Jorge Capitanich (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), José Alperovich (Tucumán) y a Sergio Urribarri (Entre Ríos) por sus triunfos. Animó a los demás a mejorar la performance para octubre. Sobre el tablado de Tecnópolis, ese staff incluyó a José Luis Gioja, que derrapó en San Juan, y a Lucía Corpacci, que sufrió un revés en Catamarca, además del chubutense Martín Bussi y al mendocino Francisco Pérez, cuyos candidatos -al margen de chispazos locales y pertenencias de los postulantes- sufrieron duras derrotas.

Pasado

La ráfaga incluyó otras menciones. "De nuevo no hay nada; son todos viejos conocidos, y malos conocidos", dijo sobre el equipo del Frente Renovador, entre ellos el expresidente del Banco Central, Martín Redrado.

"Los que quieren ir por todo y por todos son ellos, muy claramente. Lo vi claramente a los pocos días de ganar las elecciones presidenciales en 2011, cuando en una corrida se llevaron 5.000 millones de dólares", agregó.

E hizo otro enfoque de real politik al señalar que la oposición pretenderá quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación, que ocupa el kirchnerista Julián Domínguez.

"Dicen que son el futuro pero son el pasado", puntualizó.

"Ya lo vi y al país no le sirvió. Por eso creo que tenemos que tener mucha fuerza y templanza. Porque en realidad los intereses que están disputando el poder no van con nombres y apellido en las listas, están afuera. Cada vez que en Wall Street se pusieron contentos como ahora a nosotros nos fue mal", afirmó.

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