24 de septiembre 2010 - 00:00

Cristina hoy en la ONU por Malvinas y reclamos a Irán

Cristina de Kirchner escuchó a Obama, durante el almuerzo ofrecido por el titular de la ONU, Ban Ki-moon, en la sede de la ONU.
Cristina de Kirchner escuchó a Obama, durante el almuerzo ofrecido por el titular de la ONU, Ban Ki-moon, en la sede de la ONU.
Nueva York, EE.UU. (enviado especial) - Cristina de Kirchner se paseó ayer por la sede de Naciones Unidas festejando por partida doble, en los temas que más le gustan. Celebró que Barack Obama haya reconocido a las Madres de Plaza de Mayo como un ejemplo de lucha por las víctimas de la guerra sucia, según sus propias palabras en inglés, y pudo codearse otra vez con Obama, una relación que en los Estados Unidos no parece envidiarle nadie, en medio de la caída de popularidad que experimenta el presidente estadounidense y que ya lo está condenando a terminar su mandato sin demasiadas reformas a la vista.

En el almuerzo que ofreció Ban Ki-moon, la Presidente volvió a sentarse, como el año pasado, en la mesa principal junto a Obama. Fue allí donde se le acercó al estadounidense para agradecerle la mención: «Es la pura verdad y es lo que siento», le respondió Obama.

Ante la mirada del Emir de Qatar, del rey de Jordania, Abdalá II bin al-Hussein y Ban Ki-moon, la Presidente se deshizo en halagos para con el estadounidense y con Hebe de Bonafini, que había logrado lo impensable: el elogio de la potencia mundial que detesta y continuamente critica en sus furibundos discursos de los jueves en la Plaza de Mayo.

La mención de Obama a las Madres no fue lo único que movilizó a la delegación argentina ayer en el comienzo de la asamblea de la ONU. Cuando le tocó el turno en la palabra a Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, Héctor Timerman le ordenó a Jorge Argüello que hiciera retirar a la comitiva argentina del recinto, gesto que fue acompañado de algunos estadounidenses.

Anoche, el Gobierno quería mantener en reserva el mensaje que pronunciará hoy a las 11 Cristina de Kirchner ante la asamblea. La propia Presidente desafió a la prensa presente a que estuviera temprano en la sede de la ONU si quería conocer el contenido de ese discurso. Pero se sabe que habrá otra protesta contra Irán por negarse a entregar a los funcionarios citados por la Justicia argentina en la causa por el atentado a la AMIA y una fuerte apelación a Gran Bretaña y a las propias Naciones Unidas por no haber logrado nunca que ese país se sentara a comenzar una negociación por la situación de las islas Malvinas. En ese tema habrá un párrafo aparte para las empresas que obtuvieron licencias de los isleños y ya explotan pozos petroleros en la plataforma que las rodea.

La crisis de Medio Oriente estuvo presente este año en todas las deliberaciones de la ONU. Y Cristina de Kirchner no se apartó de ese libreto. Lo siguió ayer en el encuentro que tuvo dentro del edificio de las Naciones Unidas con el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

Con él, que ocupa la presidencia pro tempore del Consejo de Seguridad, habló del sillón que ocupará la Argentina como miembro no permanente desde 2013, pero también, imposible de evitar en un Kirchner, de sus pretensiones de reformar ese organismo.

«El Consejo de Seguridad fue creado para un mundo que hoy no existe», sentenció Cristina. «Cuando hay resoluciones de la ONU, las deben cumplir todos». No puede ser que no las cumplan quienes están sentados en el Consejo de Seguridad», dijo.

También con Erdogan habló sobre la situación de Palestina y de su intención que, según explicó, comparte con Obama, de otorgarle en un breve plazo un sillón en las Naciones Unidas.

Por la noche, los Kirchner eligieron no cumplir con la gala más importante que Obama había organizado para recibir a los presidentes de todo el mundo que llegaron a Nueva York.

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