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Cristina-PJ: errores, karma y regodeo por traspié ajeno
Cristina de Kirchner, “Paco” Pérez y Agustín Rossi
La Presidente es diablo y dios de los exitosos fracasos electorales del FpV el domingo. Cuando ardía el caso Nisman, los cierre de listas en Mendoza y Santa Fe tensaron la relación entre el PJ institucional y el eje Olivos-La Cámpora.
A aquellos desencuentros responden las malas decisiones. Los peronismos, el que reporta hacendoso a la Presidente y el que hace simulacros de resistencia, pasaron de temer derrotas fatales a festejar resultados modestos como cuasi victorias.
En ese ejercicio, floreció el karma de la oportunidad perdida. Por las desinteligencias entre Cristina de Kirchner y el peronismo territorial, no se pudo ensayar escenarios para entrar mejor a las dos disputas. Veamos cada caso:
•Arrinconado por su vice Carlos Ciurca y un clan de alcaldes, Francisco "Paco" Pérez rompió la tradición mendocina de votar en simultáneo con la presidencial y desdobló, entre otras cuestiones porque palpitó que la Casa Rosada se desentendía de la suerte del peronismo de Mendoza. El déja vu de colisiones pasadas hizo que el PJ mendocino busque resolver su propio destino, incluso en contradicción con Olivos. En la previa de la elección, varios peronistas asumían como un error haber separado la votación y con los números en la mano esa interpretación se potenció ayer.
•"Toda la oposición se juntó contra nosotros y nos sacaron menos de 3 puntos. Hace dos meses, ellos calculaban que nos ganaban por 20 puntos y mirá como terminó, tradujo, anoche, un armador peronista que, sin embargo, asume la alta dificultad de derrotar a Alfredo Cornejo, el radical respaldado por Mauricio Macri, Sergio Massa, el PS de Hermes Binner y hasta Libres del Sur, en la general del 21 de junio. Es una ecuación simple: entre Cornejo y los tres candidatos del FpV se quedaron con más del 85% de los votos. Hay poco para pescar afuera y la diferencia de la UCR fue de casi 50 mil votos. Por eso, para vencer, el PJ tiene que arrebatarle un puñado enorme de votantes a Cornejo. En verdad, la urgencia de Adolfo Bermejo pasa ahora por evitar que los votantes de Matías Roby, el tercero y menos votado de los postulantes del FpV, no se escapen del campamento oficial.
•Como una admisión de culpas, desde la usina mayor del ultrakirchnerismo, el domingo se avisó que la orden de la Presidente es alinearse tras la candidatura de Bermejo para apostar, de mínima, a que Cornejo no llegue a la votación de junio seguro y tranquilo de una victoria irrevocable. Ayer se habló de una campaña con fuerte presencia de Daniel Scioli -sugieren una foto con los tres candidatos locales- e, incluso, se deslizó que hasta podría, más adelante, intervenir Cristina.
•El caso Santa Fe permite, hacia dentro del PJ, una autrocrítica que incluye a Cristina porque su intervención para unir al PJ fue a reglamento. Intercedió, es cierto, ante María Eugenia Bielsa para ofrecerse que sea la postulante única del oficialismo. Pero, ante el menú de reproches y reclamos de la rosarina -pasó al anecdotario K el mail de "doce condiciones" que Bielsa envió al correo de Carlos Zannini-, la Presidente se desentendió.
- Escuchame, estoy tratando de colaborar para que ustedes se pongan de acuerdo, porque yo el año que viene voy a estar cuidando a mi nieto -dicen que, de mala gana, la Presidente respondió las objeciones de Bielsa.
•En estas horas, el oficialismo miró los datos de Santa Fe desde un prisma ficticio: consideró exitoso el porcentaje de Omar Perotti porque lo comparó con lo que obtuvo en 2011 Agustín Rossi, en una de las peores elecciones del peronismo. En verdad, debió cotejar los datos con los que en el mismo turno anudó María Eugenia Bielsa, que superó los 30 puntos.
•Algo más: por la paridad entre el PRO de Miguel del Sel y el Frente Cívico de Miguel Lifschifz, se anticipa una polarización entre los más votados, lo que podría hacer perder posicionamiento a Perotti. El llamado síndrome De Narváez, por el derrumbe que sufrió entre las PASO y las generales de 2013 en la provincia cuando cayó de 11,5 a 5,5 puntos.
•Pero el verdadero drama del peronismo de Santa Fe es que las PASO demostraron que el Frente Cívico está en un momento vulnerable ante el agotamiento del pacto PS-UCR. La elección del domingo probó que el PJ no pudo ni supo convertirse en un imán para el voto de cambio que engordó a Del Sel quien, de todos modos, estuvo abajo de los 615 mil votos de 2011: ayer sumó 480 mil. Para regodeo de los K, "Lole" Reutemann no le aportó votos nuevos a Del Sel. El kirchnerismo, además de festejar derrotas propias, celebró fracasos ajenos: en particular, el pésimo domingo de Sergio Massa.


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