1 de junio 2011 - 00:00

Cristina y Berlusconi intentan en Roma relanzar relaciones

Cristina de Kirchner llegó ayer a Roma desde México. Del gabinete, sólo el ministro de Planificación, Julio De Vido, voló en el pequeño avión privado. Luego de un descanso, hoy comienza la actividad con Berlusconi y una visita a Venecia.
Cristina de Kirchner llegó ayer a Roma desde México. Del gabinete, sólo el ministro de Planificación, Julio De Vido, voló en el pequeño avión privado. Luego de un descanso, hoy comienza la actividad con Berlusconi y una visita a Venecia.
La Argentina intentará relanzar en un proceso que no demandará menos de un año las relaciones políticas y comerciales con Italia, congeladas desde hace 10 años, cuando el país salió de la convertibilidad y dejó de pagar sus deudas a unos 400.000 bonistas de ese origen. Hoy Cristina de Kirchner se reunirá en Roma con Silvio Berlusconi, buscando comenzar una nueva etapa en la historia bilateral entre ambos países.

Según fuentes de la Cancillería argentina que dirige Héctor Timerman, el Gobierno anfitrión agradece que se concrete el encuentro entre ambos, a horas de la derrota electoral más importante de la carrera de Berlusconi. Para la Argentina, resulta fundamental mantener buenas relaciones con Italia, dado que necesitará el apoyo de este país cuando, después de las elecciones de octubre, se procure llegar a un acuerdo con los acreedores del Club de París.

Cristina de Kirchner llegó ayer a Roma procedente de México, y estará tres días en Italia. El encuentro con Berlusconi está organizado para hoy en la sede del Ejecutivo, Palacio Chigi, a las 13.30 locales (8.30 de la Argentina), y luego habrá un almuerzo en honor a la visitante. Ésta será la primera vez en nueve años que un mandatario argentino se reúne en Roma con las máximas autoridades de italia, pues la última visita fue la del entonces presidente Eduardo Duhalde, en 2002. El marco de la visita son los festejos por los 150 años de la reunificación italiana, en una celebración donde estarán presentes unos 42 representantes de diferentes estados. Ayer llegaron a la capital europea el jefe de Estado ruso, Dmitri Medvédev, el vicepresidente norteamericano, Joe Biden, y los reyes de España, de Holanda y de Bélgica. En la delegación argentina se resalta que el almuerzo con Cristina de Kirchner será el primero y uno de los pocos encuentros bilaterales de Berlusconi con alguno de los representantes de estados visitantes.

El eje de la visita es el de las relaciones bilaterales, donde persisten algunos temas conflictivos, entre ellos el de los ahorristas italianos que no entraron en el canje de deuda, y protestas de parte de las autoridades de la península por barreras a las importaciones. Originalmente, se calculaba que había unos 400.000 bonistas italianos que ingresaron en los listados de perjudicados por el default, con unos u$s 20.000 millones. Según cálculos del Gobierno argentino, hoy no habría más de 20.000 tenedores de bonos italianos que aún no ingresaron en los dos canjes lanzados por el país, con no mucho más de u$s 2.000 millones. La mayoría de la deuda de este origen ingresó en los canjes o fue adquirida directamente por los bancos donde operaban las cuentas afectadas. La intención argentina es que luego de esta visita y de un acuerdo final con el Club de París, el conflicto con los holdouts italianos se termine definitivamente, o que deje al menos de ingresar en la agenda bilateral.

En el plano comercial, la jefa del Estado intentará convencer a los empresarios locales de aumentar las inversiones en la Argentina. La Presidente habilitará hoy en un hotel de Roma un seminario con empresarios de ambos países para promover las inversiones y las relaciones comerciales, «workshop» que abarca varios sectores, como energía renovable, alimentación, agroindustria, turismo, textiles, siderurgia e industria automotriz. Por la Argentina, y organizados por el secretario de Comercio Exterior, Luis María Kreckler, viajaron, entre otros, Cristiano Rattazzi (Fiat), José Ignacio de Mendiguren (UIA), José María Hidalgo (Endesa) y Omar Cirigliano (Grupo Plaza). Según Kreckler, la intención es duplicar los u$s 1.300 millones de exportaciones de la Argentina hacia Italia en menos de cinco años. Además, la Cancillería asegura que ofrece en el seminario oportunidades de inversiones para empresas italianas por u$s 3.000 millones.

La visita será, por otra parte, ocasión para un nuevo paso en los procesos sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar argentina (1976-1983). Por este tema está previsto firmar un Memorándum de Entendimiento que permite la apertura de archivos diplomáticos.

La agenda de la Presidente en Italia contempla, por último, un capítulo cultural con una visita a Venecia. En esta ciudad, Cristina de Kirchner inaugurará el pabellón argentino en la Bienal.

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