Para la llamada comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans), esa fecha se convirtió en una bisagra: mientras una parte sustancial abraza al kirchnerismo y, en particular a Cristina de Kirchner, por haber puesto en agenda e impulsado la reivindicación de sus derechos, para otros se trató de una discusión que ya existía en la sociedad y que el oficialismo tomó de manera interesada.
Desde entonces se agudizó la presencia en cada sector político de representantes de la comunidad gay o, al menos, de jóvenes que eligen explicitar su opción sexual como carta de presentación. Varios partidos sumaron candidatos de diferentes sexualidades a sus filas, la ampliación de derechos forma parte del debate público y hasta fue aprobada, en 2012, la Ley de Identidad de Género, considerada la más avanzada del mundo por militantes de diferentes latitudes. Por caso, si Chelsea Manning, la soldado que fue fuente de WikiLeaks y se llamaba Bradley, hubiera nacido en la Argentina, el Estado ya le habría reconocido su nueva identidad con un simple trámite.
Pero, ¿cómo se traducen esas discusiones hoy en la comunidad homosexual? ¿Sigue el kirchnerismo teniendo la misma adhesión que en 2012? ¿Cómo se ve la figura de Cristina de Kirchner entre la militancia gay-lésbica? ¿En qué marco se da la puja entre sectores más tradicionalistas y más liberales en un partido como el PRO? ¿Hay militancia gay en movimientos antikirchneristas como el #8N?
A tres años de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario, que por entonces los medios consignaban como "casamiento gay" o "matrimonio entre personas del mismo sexo", y con frecuencia se le asignaba el omnipresente adjetivo "polémica", son varios los analistas que recuerdan la capacidad de maniobra de Néstor Kirchner para que se consiguieran los votos necesarios.
Según el crítico cultural Daniel Molina, el apoyo del expresidente fue un factor clave: "Esta ley fue la única discusión en el Congreso de la que participó (Néstor) Kirchner como diputado; creo que su presencia fue determinante, inclusive para algunos que dudaban. No olvidemos que en las provincias los obispos tienen un peso esencial. Cuando digo esencial, digo que manejan datos de los diputados y de los senadores. Para dar vuelta eso tenés que tener el mismo peso o más".
"Yo no soy kirchnerista, no voté al kirchnerismo, ni siquiera por esa ley. Pero fue una contundente mayoría kirchnerista en el Congreso la que la votó. Después hubo partidos que obviamente siempre apoyaron, como el socialismo. Pero si el kirchnerismo no la hubiera propuesto, quizá la ley no se llegaba ni a discutir", agrega Molina.
Una de las disputas más fuertes que protagonizó el exmandatario en calidad de diputado fue contra el entonces cardenal Jorge Bergoglio, hoy el papa Francisco y, en apariencia, nuevo amigo del cristinismo. En ese momento, el ahora líder de la Iglesia Católica había enviado una carta muy dura a religiosas a partir de la discusión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Allí, entre otras cosas consignaba: "No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios ". Además, en su texto señalaba que la ley "no se trata de un mero proyecto legislativo", sino de "una movida del padre de la mentira, que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios". En la incesante y elíptica puja que mantenía el expresidente santacruceño con el cardenal, Kirchner había enviado un mensaje: "Cuando se tiene que presionar es porque se tienen muy pocos elementos para convencer. El país debe dejar definitivamente visiones discriminatorias y oscurantistas". Su destinatario innombrado sería más tarde designado papa.
Fueron más de siete mil las bodas gay celebradas desde 2010, según datos de la Federación Argentina LGBT. A su vez, más de tres mil personas accedieron al nuevo DNI a partir de la Ley de Identidad de Género. A esto se suma una fuerte adhesión al kirchnerismo de algunas de las organizaciones más emblemáticas de la lucha por los derechos de los homosexuales, dando pie a un cimbronazo y un debate de tono similar al que atravesó a los organismos de derechos humanos. Por citar sólo un ejemplo, el oficialismo contó con la participación de Alex Freyre, militante desde hace muchos años en causas vinculadas con la diversidad sexual y director de la Fundación Buenos Aires Sida, como candidato a diputado en las listas del Frente Para la Victoria de las últimas elecciones primarias. El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina, César Cigliutti, también se caracteriza por declaraciones que no dejan lugar a dudas de su apoyo al Gobierno.
La Madonna de las travestis
La pregunta que surge para muchos es si esto se pudo capitalizar en votos. Según Molina, no se puede analizar de una manera tan directa: "Puedo decir que conozco a muchos gays y encuentro opciones diferentes de política. O yo, que voto en blanco. Es cierto que cayó con mucha simpatía la ley y que entre los grupos más perseguidos hay casi fanatismo por Cristina, que es como la Madonna de las travestis. Pero los gays son millones. Y no creo que todos sigan a un solo partido. Es más, yo creo que hay muchos gays que son muy antikirchneristas".
Pedro Robledo, conocido como Peter desde su usuario @Piter_Robledo en las redes sociales, es un joven militante del PRO. Su nombre se hizo conocido luego de que fue agredido mientras estaba de la mano con su novio en una fiesta privada en San Isidro. Según relató, un grupo de alumnos de un colegio católico lo golpeó al grito de "el Papa es argentino, no puede haber putos argentinos". Ambos fueron echados del lugar. Por el violento episodio, Robledo tuvo el apoyo de los principales dirigentes de su partido y también fue recibido en la Casa Rosada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, pese a que desde Twitter, el joven había tenido palabras ciertamente insultantes hacia la mandataria, un estilo que abandonó no bien se transformó en una figura pública.
Hoy es asesor del PRO y coordina el área de Diversidad e Inclusión de Fundación Pensar, la denominada "usina de ideas" del partido que lidera Mauricio Macri.
Para Robledo, es "un mito" que la Ley de Matrimonio Igualitario haya sido sancionada por el apoyo de la mayoría kirchnerista, pero esto quedó instalado en los medios. Consultado sobre si el Gobierno nacional obtuvo réditos electorales a partir de esto, el joven apunta: "Creo que claramente la extensión de derechos civiles en cualquier sociedad, lo que genera frente a ese movimiento político que gobierna y acompaña en el momento es una adhesión muy fuerte. Y más en América Latina, donde el tema de los derechos civiles y los derechos humanos es muy bien tomado. La sociedad acompaña estas medidas. Ahora, respecto de la comunidad LGBT y de estas leyes, yo creo que hay una falta de información muy grande sobre cómo fueron los votos en esa sesión. Que no nos vendan el buzón de que fue el kirchnerismo el que sacó el matrimonio igualitario porque es mentira. El matrimonio igualitario fue metido en la conciencia de la sociedad y en el Congreso por el socialismo en la Argentina. Y luego fue acompañado por muchas fuerzas políticas, con voto dividido en casi todas". En efecto, el conjunto de 126 votos afirmativos en la Cámara de Diputados fue alcanzado casi en partes iguales por el oficialismo y vertientes de la oposición. La división alcanzó a todos los frentes que habían competido en las elecciones de 2009, pero dentro del PRO y sus aliados se contabilizó una marcada mayoría en contra de la iniciativa.
Consultado sobre la figura de la Presidente, a quien conoció personalmente, Robledo apunta: "La sociedad asocia la figura del kirchnerismo y de Cristina con los logros LGBT. Pero me parece que también la asocia con muchas otras cosas que tampoco son. Por lo tanto, no me causa mucha relevancia. Me parece que es falta de información. Yo, cuando la vi a Cristina, me pareció una mujer amable, obviamente que no comparto el 90% de las cosas que piensa y hace. Pero es la presidenta del país, hay que respetarla y la acompañó el 54% de los argentinos; por algo será.
Desde el ámbito de la cultura, el actor y director teatral Gerardo Begérez aporta definiciones contundentes sobre la Presidente, en sentido opuesto: "Yo creo que Cristina atrapa el voto del diferente, del excluido desde hace décadas, de las minorías, pero no sólo por su carisma. Hay una gran porción de chicos gays que no la apoya porque entiende que no es cool, que lo cool es apoyar a la derecha. Esto también es una penosa realidad. Pero hay grandes transformaciones ineludibles y festejables. Yo apoyo a esta presidenta, con sus cosas buenas y con sus cosas no tan buenas, porque sé analizar la realidad y no me preocupo por mi ombligo".
Sobre cómo se distribuye el voto en la comunidad, Begérez analiza: "Hay de todo; las maricas somos muy intrincadas, y huecas hay en todas las clases sociales. La estupidez no tiene partido político, ni identidad sexual. Creo que es positivo que haya diversidad política dentro de la diversidad sexual. Pero casi siempre coincide que los más luchadores, los más militantes apoyan a este Gobierno, porque a través de la herramienta política los han escuchado y han logrado estas conquistas que disfrutamos todos".
Jimena Zaidman es militante e integra la Agrupación LGBTI 1969 del Partido Obrero, surgida a comienzos de 2013. "Hay compañeros del partido y compañeros independientes y en este momento estamos apoyando al Frente de Izquierda. Esto surgió a partir de la necesidad de un grupo. Vemos, desde lo que es el panorama de las agrupaciones LGBTI, que ha habido una gran cooptación del oficialismo justamente a partir de la sanción de las leyes, que nosotros analizamos como un avance más del movimiento, después de todas las movilizaciones y demás que hubo a lo largo de los años. Lo que planteamos, como una agrupación dentro del partido, es un cambio social. Vemos que lo que es la igualdad legal no es la igualdad real. Sigue existiendo persecución, de parte del Estado con el aparato policial, por ejemplo, a las compañeras trans o travestis. Y también en la sociedad, por falta de una verdadera educación sexual. Lo que creemos es que mientras siga existiendo la explotación del hombre sobre el hombre van a seguir existiendo estas diferencias y que las siente el doble la comunidad LGBTI".
Para Daniel Molina, la izquierda "era militantemente homofóbica hasta mediados de los 90; diría que era el equivalente de la Iglesia". "Pero ha cambiado en los últimos quince o veinte años. Y una vez que cambió, incorporó la diversidad sexual como uno de los grandes bastiones de libertad y tolerancia. Me parece bárbaro que la gente cambie y reconozca este tipo de cosas. Pero también hay que recordar que no siempre fue así.
La catarsis de los Osos K
"Volví a mi casa después de los festejos por el 25 de Mayo, me meto a Facebook y veo que había un montón de pibes hablando en un tono muy despectivo de Cristina. De esos que dicen: 'Esta yegua hija de puta que habla en cadena nacional'", cuenta Bernabé Fernández Moyano, que tiene 25 años, trabaja como productor de televisión y es militante de la JP Descamisados. A partir de ese momento decidió crear su propio grupo en Facebook llamado "Osos y Cazadores Kirchneristas", casi como un lugar para hacer catarsis.
En la comunidad gay, los osos son un grupo de hombres gay a los que les gustan otros, generalmente gordos, con barba y de gran porte. "Lo pensé como un espacio interorganizaciones, como un Unidos y Organizados, pero de gordos putos", reflexiona. Lo que comenzó siendo un pequeño grupo, donde subían fotos de los cuadros del kirchnerismo que a ellos les parecían más atractivos físicamente (con Daniel Filmus, Agustín Rossi y Martín Sabbatella como íconos) se fue transformando en un grupo de reflexión, que se encuentra a debatir y que además organiza distintas acciones solidarias. "Primero empecé a sumar a mis amigos kirchneristas de la comunidad, que algunos militaban en La Cámpora, otros conmigo, otros en el Evita. Y apareció un pibe que se llama Benjamín que tiene más contacto con el mundo de los osos. Él empezó a agregar gente. Y hoy el grupo tiene más de 300 personas", comenta.
Para Bernabé, no podría haber nunca un "voto gay". "No hay un voto concentrado. Principalmente porque es una comunidad muy fragmentada. Mediáticamente es fácil hablar de un colectivo LGBTI, pero la mayoría de la gente que está ahí participa o milita en el colectivo no es toda la gente. Además, cuando van pasando los años, cuando el colectivo se va integrando socialmente, permanecen las diferencias de clase más que las cercanías de identidad. Entonces, determinados grupos del colectivo votan según su clase". Sobre por qué le interesa el kirchnerismo como espacio político, asegura: "Tiene cosas nuevas, hay emociones, hay leyes, combates todo el tiempo. Me parece muy bueno que la gente se sacuda. Y cuando veo a mi mamá sacudida, gritándole al televisor me digo: 'Estamos haciendo las cosas bien'".
El Matrimonio ¿y después?
Pese a la diversidad de los partidos que representan, son varios los que analizan que en cuestiones relacionadas con ampliación de derechos LGBT quedan todavía muchos temas inconclusos.
"Me parece que en algunas cosas respecto de la diversidad y la igualdad, la Presidenta y su Gobierno siguen siendo totalmente cerrados. Y eso lo podemos ver con el trato diario hacia los pueblos originarios, por ejemplo", sostiene Robledo, del PRO.
Desde el PO, Jimena Zaidman agrega: "No se contempla el problema laboral. La comunidad LGBTI suele tener, como la mayoría de la juventud en general, un trabajo precarizado. Los más perjudicados son los trans o travestis. También sucede hoy en día que con la ley de matrimonio aprobada y todo, cualquier chico que aparenta ser un poco afeminado no consigue trabajo o ya por eso le cajonean el currículum. De hecho, siguen existiendo en muchos lugares los códigos de faltas".
"Yo creo que los temas centrales de discusión de tolerancia con respecto a la diversidad sexual están sobre el tapete", concluye Molina y agrega: "Las cuestiones que quedan son las que sirven para apuntalarlos. Pero eso es la misma práctica la que lo va dando. Yo ya conozco que hay en los colegios secundarios jornadas de debate sobre identidad sexual. Son cosas que hace años eran impensables; era más difícil esto que pensar la teletransportación".
| @tinalarrea |

