30 de noviembre 2009 - 00:00

Cristina y la UCR ya se enfrentan en Corrientes

Gerardo Morales
Gerardo Morales
La mesa de conducción del radicalismo avanzó este fin de semana en el nuevo armado partidario que debutará el próximo viernes cuando el plenario del Comité Nacional elija al mendocino Ernesto Sanz como reemplazante del jujeño Gerardo Morales en la presidencia de la UCR. Las reuniones que se dieron en Puerto Iguazú incluyeron, además de un «Congreso Nacional para la erradicación de la pobreza», decisiones sobre la situación de Ricardo Colombi, el nuevo gobernador correntino que antes de asumir pasó de la militancia radical a la foto con Néstor y Cristina de Kirchner en la Residencia de Olivos y la Casa Rosada.

La conducción de la UCR decidió darle tiempo al correntino, quizás hasta un año, para que ese acercamiento con los Kirchner, que justificó en la necesidad de garantizar la gobernabilidad de la provincia, quede en el olvido y vuelva a enrolarse en la oposición más dura.

En medio de ese plazo habrá una súper batalla el 10 de diciembre en la provincia. Ese día Cristina de Kirchner concurrirá a Corrientes capital para presenciar la asunción del nuevo intendente local, el regatista Carlos Mauricio «Camau» Espínola.

Respaldo

Al mismo tiempo y en la misma ciudad se reunirá todo el comité nacional de la UCR para respaldar al partido en ese distrito y buscar acercamientos que lleven a Colombi de nuevo al redil. No será fácil.

De ahí que en Puerto Iguazú la Mesa Nacional decidió posponer por unos días la definición de la situación partidaria de Colombi.

«Antes del recambio de las autoridades partidarias, el próximo viernes 4 de diciembre, la Mesa Nacional tomará una resolución respecto de la situación del gobernador electo», decía el fin de semana un comunicado de la UCR.

La decisión fue tomada por Morales y Sanz que ya actúan en tándem para este tipo de medidas. Sanz asumirá la presidencia de la UCR y el jujeño pasará a la jefatura del bloque del Senado.

De ahí que afirmaran: «Estamos llevando adelante un proceso de reunificación que no tiene marcha atrás».

Del encuentro en Misiones participaron, además de Morales y Sanz, el tesorero, el misionero Raúl Salmoirago; los secretarios Alberto Bernis de Jujuy, Jorge Astone y María Luisa Storani de Buenos Aires; y el senador chaqueño Roy Nikisch.

Junto a ellos, María Losada, titular de la UCR misionera y el chaqueño Ángel Rozas, participaron de las deliberaciones.

«No vamos a favorecer flancos que permitan al Gobierno que, por el solo hecho de manejar discrecionalmente los recursos públicos, impidan el desarrollo de un Gobierno legítimamente elegido en Corrientes o en cualquier provincia argentina», decía el documento firmado por todos.

Al mismo tiempo sesionaba en Misiones el congreso sobre erradicación de la pobreza que sirvió como justificativo para la reunión partidaria. Allí, unos 500 militantes y dirigentes, en el Instituto Tecnológico de Puerto Iguazú, denunciaron: «Estamos en una de las provincias más rica en términos de recursos naturales, pero de las más pobres en relación con los derechos ciudadanos. En Misiones hay trata de personas, tráfico de niños, pobreza, indigencia y analfabetismo».

Morales quiso dar allí una señal hacia la interna del partido a pocos días de asumir el control del bloque. El jujeño quiere demostrar que mantendrá en el recinto del Senado un estilo más duro aún que el que cultivó como presidente partidario: «El Gobierno debe revisar la decisión del Gobierno que sigue con políticas focalizadas aún cuando dice que camina sobre la universalización. En la medida que sigue vigente el clientelismo, hay alguien que elige entre pobres buenos y pobres malos, e incluso sólo se vincula con las organizaciones sociales, salteando el sistema de representación», dijo.

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