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Cristóbal López ya tiene su marca de nafta: Oil
Cristóbal López
López es un empresario patagónico, allegado al matrimonio Kirchner, que encabeza un grupo integrado por firmas con distintos objetos sociales: participa en el negocio del juego a través de Casino Club, en la producción y transporte de aceites comestibles con Indalo, y en la exploración y producción de petróleo con Clear y Oil M&S.
Esta última sería la que se quedaría con la refinería y estaciones de Petrobras, cuando terminen de cerrarse las negociaciones que ya llevan más de seis meses y todavía tendrían varios puntos no resueltos, entre ellos el precio, la cantidad de estaciones que transferiría Petrobras y la lista de las mismas, que se debe definir por ubicación geográfica y cantidad de litros vendidos.
La compañía brasileña hace ya un año que decidió desprenderse de la refinería ubicada en San Lorenzo, Santa Fe, debido a que las instalaciones no permitirían cumplir las exigencias de calidad de combustibles impuestas por la Secretaría de Energía para los próximos años, sin el desembolso de inversiones importantes.
Las cifras de ventas de 2009 confirman además que Petrobras sólo quiere procesar petróleo propio. Para los brasileños el negocio de la producción de combustibles comprando petróleo en el mercado local no es rentable y por eso resolvieron dejar de comprar crudo, aun a costa de tener que importar combustibles cuando la demanda aprieta.
En 2009 Petrobras extrajo alrededor de 6.800 metros cúbicos de petróleo por día en la Argentina, equivalentes a 42.767 barriles. Asimismo, considerando la capacidad de producción de las refinerías de San Lorenzo y Bahía Blanca, Petrobras puede procesar 381.000 metros cúbicos mensuales o 79.800 barriles diarios, de los cuales 48.500 corresponden a las instalaciones de Santa Fe y 30.500 a la del sur bonaerense.
Sin embargo, la brasileña procesó entre un máximo de 294.971 metros cúbicos mensuales en enero de 2009 hasta un mínimo de 216.278 metros cúbicos (7.209 metros cúbicos diarios) en junio de ese año, lo que significó una subutilización del 43% de la capacidad instalada.
La baja en la producción de combustibles coincidió con la no renovación de contratos con estaciones de servicio. Si se consideran las 680 estaciones que Petrobras le compró a Repsol cuando ésta debió desprenderse de EG3 en 2000 y las que después la brasileña adquirió cuando compró Pérez Companc, la empresa tenía un total de 720 bocas de expendio entre propias y de terceros en 2005.
Pero esa cantidad se fue reduciendo y hoy ronda las 600 estaciones, de las cuales el grupo López aspiraría a la mitad. No obstante, el empresario no cuenta con petróleo propio suficiente para llenar la refinería, ya que su producción es mínima por ahora, lo que lo obligaría a comprar la mayor parte del crudo a otros productores. En otras palabras, el grupo López no está todavía integrado verticalmente en el negocio petrolero, por lo cual la rentabilidad del proyecto sería baja, a menos que se encuentre una veta particular, como sería, según las versiones que circulan, centrarse en producir fuel oil para reemplazar el que vende Petróleos de Venezuela a Cammesa para las centrales térmicas en invierno.


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