"Una persona que quiere construir muros y no puentes, no es cristiana", afirmó el Papa en su avión de regreso a Roma desde México, al responder a un periodista sobre la posición antiinmigración del candidato a las primarias del Partido Republicano.
Trump, muy crítico del pontífice argentino, promete construir un muro de 2.500 km para sustituir la valla actual entre México y Estados Unidos si es elegido presidente y deportar a unos 11 millones de indocumentados.
Si bien Francisco negó que buscase inmiscuirse en la campaña estadounidense -"Votar o no votar, yo en eso no me meto", dijo-, sus comentarios no fueron pasados por alto en la dura contienda por la Casa Blanca, sobre todo por el magnate neoyorquino, que ya había criticado en una entrevista al Papa por ser "muy político" y "no comprender los problemas" estadounidenses.
"Que un líder religioso cuestione la fe de alguien es vergonzoso", dijo ayer Trump quien, según sondeos, se dirige a una victoria en las primarias de Carolina del Sur el sábado.
Francisco, que recordó el año pasado en Estados Unidos y esta semana en México que es "hijo de inmigrantes", hizo de la defensa de los migrantes un punto central de su pontificado.
Durante una misa el miércoles en la frontera entre México y Estados Unidos, denunció la "tragedia humana" que sufren los migrantes.
Según Trump, él sólo escuchó una versión de la historia. "Él no vio el crimen, el narcotráfico y el impacto económico negativo que las políticas actuales tienen en nuestro país", dijo, asegurando que el Papa está siendo usado como un "peón" en el debate migratorio.
Y responsabilizó al Gobierno mexicano por iniciar una especie de complot contra él. "Los líderes mexicanos hicieron comentarios denigrantes sobre mí al Papa, porque quieren seguir estafando a Estados Unidos, en comercio y en la frontera, y saben que yo me di cuenta", aseguró.
Luego durante la jornada, Trump se dedicó a retuitear desde su cuenta mensajes de otros usuarios donde se destacaba con fotos la paradoja de que la Ciudad del Vaticano está amurallada.
La vocera del precandidato, Katrina Pierson, criticó al Papa por "interferir que todas las personas que quieren seguridad a partir del muro no son cristianas".
El voto de los cristianos -católicos o protestantes- tiene un gran peso en el país.
Trump también aseguró que bajo su Gobierno el grupo yihadista Estado Islámico (EI) sería "erradicado", señalando que la Santa Sede se lo agradecería. "Si el Vaticano es atacado por el EI, que como todos saben es el mayor trofeo del EI, les prometo que el Papa habría deseado y rezado por que Trump hubiese sido presidente, porque eso no habría ocurrido", afirmó.
La injerencia de un papa en una campaña es vista con desconfianza en Estados Unidos, tradicionalmente receloso de una influencia desmedida de los pontífices en las directrices políticas y económicas.
Tanto Francisco como Trump son aspirantes al próximo premio Nobel de la Paz.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |

Dejá tu comentario