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Cruje el PJ anti-K: una cirugía a Macri y el destierro de Venegas
Hugo Moyano, Francisco De Narváez, Gerónimo Venegas y Jorge Macri
Quejosos de la experiencia de 2009, en la que Mauricio Macri y De Narváez -el tercer actor fue Felipe Solá- gestaron Unión-PRO como marca electoral para combatir al kirchnerismo, esta vez exploran un pacto quirúrgico que permita la empatía electoral.
Ni Macri ni De Narváez quieren repetir la foto de 2009, aquella postal frágil y efímera, pero el macrismo y el denarvaísmo entienden que en la provincia de Buenos Aires deben ir asociados. Cada cual mira su propia cuenta. El diputado, porque podría ver fugarse un porcenaje de votos. El macrismo, en particular el que tiene que defender municipios, advierte el riesgo de colgarse de un candidato poco taquillero.
Un anexo, más sutil, refiere al daño que al proyecto presidencial de Macri le haría una mala -o pésima- elección en el terriotorio bonaerense.
Urgencias
Para estas horas se espera un envión en las conversaciones entre el macrismo representado por los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) y la mesa de Unión Celeste y Blanco, el espacio de De Narváez. No sería el spring definitivo, pero daría el marco para una negociación más sólida en el futuro cercano.
Las razones de la urgencia son varias. El 12 de junio vence el plazo para inscribir alianzas y establecer adhesiones, y el 22 es el turno para anotar candidatos. Pero llevar la negociación hasta el final, cuando la mesa del peronismo disidente tiene muchos jugadores, puede ser más peligroso que beneficioso.
Por eso, con Moyano conmo observador cercano -precavido, para que un entendimiento entre el PRO y De Narváez no lo perjudique- el macrismo y el denarvaísmo intentarán avanzar con cirugía mayor.
Los primeros en entender los tiempos fueron Moyano y De Narváez. Aunque les falta avanzar en la letra chica -el camionero pide dos diputados nacionales y tres provinciales-, el dueto ya se mueve en tándem como si fuesen socios.
Esa cercanía desentona con un distanciamiento, casi un destierro: el de Gerónimo "Momo" Venegas, titular de UATRE, que el viernes pasado se lanzó como candidato a diputado nacional por su partido Fe.
El vínculo entre el "Momo" y Moyano no atraviesa el mejor momento, y tampoco es buena la relación con De Narváez. El diputado le ofreció un lugar entre el cuarto y el sexo lugar de la lista, pero el sindicalista de los peones rurales tiene aspiraciones mayores.
La cuestión es simple. El pacto De Narváez-Moyano completa la tríada electoral básica: un candidato con intención de votos, estructura para fiscalización y recursos.En ese juego, la utilidad de Venegas queda relativizada y por eso, como al "Momo" no le quieren pagar lo que él cree que vale, apuró la presentación de su candidatura.
La versión, antojadiza, de convencer a Roberto Lavagna de que baje a la provincia está vinculada con esa cuestión. Venegas es el principal mecenas del exministro de Economía y su nombre se invocó, sin chances reales -porque además de no querer, Lavagna no figura en el padrón bonaerense- para presionar a De Narváez. Hasta ahora no le dio resultado.
Reabrir el diálogo de Venegas con De Narváez y Moyano es una de las tareas que un ecuménico José Manuel de la Sota intentará esta semana en su paso por Capital Federal. Llega mañana y, como se tornó una costumbre, volverá a reunirse con los demás referentes de la llamada "mesa nacional" del peronismo anti-K donde se sientan, además del gobernador cordobés, De Narváez y Moyano, concurre Cariglino y aparecen, aunque en los útlimos días con menos interés, el espacio que comanda Luis Barriuonuevo.
Dos semanas atrás, en la Casa de Córdoba, por primera vez participararon de esa tenida Baldomero "Cacho" Álvarez y Osvaldo "Vasco" Goicochea, jefes de La Juan Domingo , que se presentaron en Capital Federal junto a Alberto Fernández, distanciados del dispostivo K.


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