19 de agosto 2010 - 00:00

Cruje PJ disidente: fuga amaga con desatar portazos por goteo

José «Pepe» Scioli
José «Pepe» Scioli
El bloque de Unión-PRO del Senado bonaerense marcha, casi inevitablemente, a perder un integrante. Jorge DOnofrio, senador por la Primera Sección, define en estas horas dejar el bloque a modo de crítica a la conducción del denarvaísmo en la provincia de Buenos Aires.

La crisis estalló hace más de un mes, cuando José «Pepe» Scioli anunció que caminaría, por su cuenta, el conurbano, ante lo cual DOnofrio le planteó que coordine esas «bajadas» con él como referente de Unión Celeste y Blanca en las zonas norte y oeste del Gran Buenos Aires.

Scioli se negó -dicen que con malos modos- y DOnofrio abandonó, furioso, la cena. Empezó, aquella noche, a preparar su salida del bloque que conduce Alfredo «Tati» Meckievi. El proceso, según confiaron anoche cerca del senador, podría concretarse la semana próxima.

DOnofrio le expresó el malestar, semanas atrás, al propio Francisco de Narváez durante un acto que compartieron en Moreno. «Si querés trabajar en los territorios, necesitás dirigentes, no gerentes», cuentan que el senador le dijo al diputado.

Luego hubo un hipotético pedido desde el búnker de Las Cañitas para que el bloque expulse al díscolo, pero, según ese relato, los senadores se opusieron al planteo. Anoche, desde el búnker de De Narváez negaban haber solicitado que se aparte de la bancada o del sector a DOnofrio.

Meckievi, a su vez, aseguró que no hay conflictos en el bloque, aunque reconoció que existen tensiones entre el senador y la conducción provincial del denarvaísmo. «Nosotros estamos trabajando juntos y no hay, entre los senadores, ningún inconveniente», dijo.

Confió, además, que esos cortocircuitos podrían resolverse, «si existe voluntad», mediante una instancia de diálogo. DOnofrio estiró el plazo para su portazo y espera que en los próximos días pueda establecer una vía de contacto para resolver el intríngulis.

De todos modos, el diagnóstico es reservado: la prácticamente irreversible decisión del senador de abandonar el denarvaísmo -¿para acercarse a Sergio Massa, a quien considera su «amigo»?- podría, además, generar un efecto contagio en otros legisladores.

DOnofrio suele cenar en el haras de Jorge Triaca con Aníbal Assef y Ricardo Zamperetti, ambos del macrismo. Una hipótesis sugiere que la fuga, en paralelo o más adelante, incluiría, además, a esos dos senadores que tributan, en la grilla del PRO, a Triaca.

A partir de ahí se construye otra teoría: que, leales al macrismo, rompen la bancada que comparten con el sector de De Narváez con el argumento de que no pueden compartir un mismo espacio con el sector que «juega» contra su jefe político, Mauricio Macri, en la Capital.

Es decir: las motivaciones de DOnofrio y los macristas Assef y Zamperetti serían, en el fondo, diferentes. En cambio, en el bloque de diputados se especula que un legislador de la Primera Sección, Damián Cardozo, podría tomar una decisión similar a la de DOnofrio.

La bancada de diputados es más frágil que la del Senado: Ramiro Gutiérrez, el presidente del bloque, rema contra las tensiones internas no sólo entre macristas y denarvaístas, sino también entre los distintos sectores del PRO y las pertenencias diferentes entre los peronistas englobados, genéricamente, en el espacio de De Narváez.

La potencial salida de Cardozo -que llegó de la mano de Juan José Alvarez y a quien le pronostican un futuro cercano al oficialismo- podría desatar también un tembladeral de efectos impredecibles en Diputados.

Anoche, los jefes de bloque y la mesa chica de De Narváez se abocaron a tratar de suturar las heridas, aunque admiten cerca del diputado que hay un factor contra el que no pueden luchar. «Si DOnofrio tiene ganas de irse y busca excusas, nadie lo puede evitar».

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