4 de agosto 2010 - 00:00

CTA: tribunales y piqueteros, capítulos claves en la interna

Hugo Yasky, entre Víctor De Gennaro y Pablo Micheli, durante una marcha de la CTA. Ahora se preparan para un enfrentamiento por el control de la central.
Hugo Yasky, entre Víctor De Gennaro y Pablo Micheli, durante una marcha de la CTA. Ahora se preparan para un enfrentamiento por el control de la central.
Antes y después de la medianoche de mañana, plazo último para la inscripción de candidaturas, los duelistas de la interna de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) se obsesionarán con dos de los capítulos de más impacto para la definición de la elección del 23 de setiembre.

En el spring final, el sector que empuja la reelección de Hugo Yasky al igual que el que postula a Pablo Micheli para la jefatura ceteísta sellaron pactos con grupos piqueteros que ilustran, con precisión, la segmentación entre los filo-K y los anti-K.

El eje que comandan Micheli y Víctor De Gennaro acordó con la Corriente Clasista y Combativa (CCC) -que comanda Juan Carlos Alderete-, brazo piquetero del maoísta PCR. Ese club se quedará con un casillero apetecible: la Secretaría de Organización que ocupará Darío Perillo.

La CCC es abiertamente opositora a los Kirchner y, en la pulseada interna de la CTA, se alinea con el bloque crítico de la Casa Rosada. Algo similar ocurre con Libres del Sur, que coordina Humberto Tumini, que también se plegó al armado que postula a Micheli.

Sin embargo, esa cofradía guevarista llega a la interna ceteísta con menos estructura de la que ostenta en el territorio: cuando se alejaron del Gobierno, quisieron afiliarse masivamente a la CTA, pero se toparon con la resistencia de Milagro Sala, de la Tupac Amaru.

La Tupac, cuyo poderío está en su mayoría concentrado en Jujuy -Sala será candidata a la Secretaría General de la CTA jujeña-, bloqueó la incorporación de otras organizaciones territoriales aunque, en el esquema actual, termina por formar parte del mismo armado que LdS.

Presiones K

Sala, a quien se mencionó como posible adjunta de Micheli, está acosada por una tempestad: el fin de semana, De Gennaro se instaló con ella en Jujuy para resistir -quizá para evitar que la convenzan- las embestidas del kirchnerismo para que se sume a la boleta de Yasky.

Finalmente, Micheli completará la tríada principal con José Rigane (Luz y Fuerza de Mar del Plata) y Ricardo Peidró (Visitadores Mé-dicos). De Gennaro repeti-ría como secretario de Relaciones Institucionales, cargo al que descendió tras ocupar la jefatura por más de una década.

Yasky, en tanto, hizo su propia captura de «movimientos»: al acuerdo con el Frente Transversal de Edgardo Depetri le sumó, en las últimas horas, pactos con Segundo Centenario de Hernán Letcher, el MUP de Federico Martelli y el MTL de José «Chapu» Urreli, ala callejera del PC.

Además se nutrirá de tribus menores, como la Martín Fierro, y con el aporte que pueda hacer el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico, que, de todos modos, no tiene «volumen» de afiliados en la CTA.

En tanto, Yasky todavía no acercó posiciones con la FTV de Luis DElía que, hasta anoche, permanecía neutral. Depetri, a su vez, fantaseó con trepar a una secretaría adjunta, pero no pudo ser: Yasky refuerza su empatía con Pedro Wasiejko y le cede la otra butaca a Marcelo «Nono» Frondizi.

Depetri, sin embargo, encara la batalla del 23 de setiembre como una escala para disputar -plan que se potenciará si triunfa la lista filo-K de Yasky- el manejo de ATE al eje Micheli-De Gennaro.

La batalla por sumar voluntades, que se clausura mañana, seguirá pasado ese mojón en otro frente crítico: la discusión entre el grupo Yasky y el sector Micheli-De Gennaro sobre el ámbito en que deberán resolverse las eventuales disputas «administrativas» sobre la elección.

Horacio Meguira, abogado de la central y apoderado de la boleta que encabeza el estatal porteño, avisó hace tiempo que no permitirán que el Ministerio de Trabajo intervenga como tribunal de «alzada» de potenciales disputas que no resuelva la junta electoral de la CTA.

Yasky pretende que cualquier inconveniente con votos, padrones o candidatos derive a la cartera que comanda Carlos Tomada. Sus rivales sostienen que «Trabajo no puede intervenir» y que el ámbito de resolución es la Justicia.

Los anti-K sospechan que Trabajo, de intervenir, fallará a favor de Yasky porque, afirman, el docente representa a la versión kirchnerista dentro de la CTA. El ring en que se resuelvan los intríngulis de la elección aparece, entonces, como una instancia clave.

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