Cada cual atiende su juego y, dentro de ese marco, el fútbol argentino transita por la ruta del desorden y de la desavenencia dirigencial. Cuando arrancaron el fútbol de Primera División de las entrañas de la AFA se pensó que creando una Superliga se iba a encontrar el rumbo correcto. Sin embargo, no funcionó y la cambiaron fundando la Liga Profesional de Fútbol (LPF). En definitiva, fue más de lo mismo, pero con distinto nombre y sin conseguir los cambios estructurales que el fútbol mayor necesita. Lo único que hizo es profundizar la grieta entre los dirigentes de los clubes, aunque algunos lo nieguen y otros hagan silencio stampa.
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Cuánto tiempo de vida le queda a la Liga Profesional de Fútbol
El todavía titular de la entidad se toma revancha contra Cristian Malaspina, quien encabeza la lista y que –según el propio empresario y conductor- lo quiso sacar del cargo con un golpe de Estado.
La gota que colmó el vaso la agregó el todavía presidente de la LPF, Marcelo Tinelli, quien efectivizó una presentación ante la Justicia impugnando la realización de las elecciones que está prevista para el 8 de abril próximo y para las cuales se había presentado una sola lista encabezada por Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y actual vice de la entidad con sede en Puerto Madero.
Ante todo este proceso, que comenzó el 27 de junio de 2017 con la fundación de la Superliga, creada con el supuesto objetivo de mejorar la administración económica y deportiva de la competición, pero desnudando la maniobra del, por entonces, presidente de la Nación Mauricio Macri, de implementar las sociedades anónimas deportivas en el fútbol argentino, hasta el presente, todo hace pensar que la LPF tiene los días contados. El miércoles de la semana pasada se cerró el plazo para la presentación de lista para participar en el acto eleccionario y la única que se presentó tiene en sus principales cargos a varios dirigentes –incluido Malaspina- que son integrantes de la actual mesa directiva que conduce Tinelli y que a fines del año pasado comenzaron un operativo para sacar del poder al empresario y conductor televisivo.
Esta lista está avalada por un solo equipo de los denominados cinco grandes: Independiente. Es decir que entre sus principales cargos no están Boca, River, Racing y San Lorenzo. A Malaspina lo secundan Héctor Maldonado (Independiente) como vicepresidente 1°; José Alonso (Colón), vice 2°; David Garzón (Huracán), vice tercero; Hernán Arboleya (Lanús), secretario, y Edgardo Zin (Colón), prosecretario. En diciembre pasado, Tinelli catalogó como un golpe de estado que Malaspina y compañía lo quisieran sacar del poder. Ahora resultó llamativo que no haya prosperado una lista de unidad que iba a ser liderada por el titular de Racing, Víctor Blanco, y que, a último momento, la lista que iba a encabezar el tucumano Mario Leito (impulsada por River y apoyada por Boca) no se presentara.
Si bien Malaspina sólo cuenta con el aval de Independiente, entre los clubes grandes, Malaspina logró tener desde un primer momento el directo apoyo del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. También tiene el aval de parte de La Cámpora, aunque no del resto del Frente de Todos. Si bien le será difícil gobernar la LPF sin el aval de los grandes, también le resultará complicado tomar el timón del barco porque era previsible que después de lo sucedido con Tinelli en la Navidad pasada, el empresario y animador no se iba a resignar e iba a ir a la carga contra Malaspina.
Por estas desavenencias y por aquellas palabras del titular de Boca, a principios de 2020, cuando aseguró que prefería que el fútbol lo manejara la AFA y que el “doble comando no era serio” todo hace pensar que la Liga Profesional tiene un tiempo de vida limitado.
Tinelli, al ataque
La impugnación del acto eleccionario de la LPF presentada ante la Justicia por parte de Tinelli sin lugar a dudas pone en jaque la asunción de Malaspina. Los motivos esgrimidos por Tinelli para el pedido de nulidad del proceso electoral son la vigencia del mandato de las autoridades de Mesa Directiva (hasta 2023), la no inclusión de la consideración de la gestión en los puntos del orden del día de la Asamblea, la no disolución todavía de la Superliga -que continúa ejerciendo funciones-, la no presentación de la totalidad de los requisitos de todos los candidatos y hasta una mala inclusión.
Con relación a las irregularidades de los candidatos, la presentación argumenta que “la única lista que se presentó en este proceso electoral viciado de nulidad, sus candidatos no han cumplido los requisitos mínimos para ser admitidos como tales”. La nota elevada a la Justicia hace hincapié en que cada uno de los candidatos omitió brindar y acreditar información clave estipulada en el reglamento general de la LPF como antecedentes penales o la acreditación de la inexistencia de quiebras y concursos.
Además, denuncia la mala inclusión de Hernán Arboleya, quien actualmente es vocal suplente en Lanús luego de dos mandatos en los que fue prosecretario primero y vicepresidente después, durante las últimas dos presidencias de Nicolás Russo. Aparentemente, los estatutos de Lanús no coinciden con los de la LPF, mientras que la institución “Granate” impide que sus dirigentes permanezcan por más de dos períodos en cargos titulares, la reglamentación de la Liga exige que los integrantes de la Mesa Directiva sean miembros titulares de las comisiones directivas de sus clubes.
Por lo tanto, Arboleya no puede ser hasta diciembre de 2024 integrante titular de la Comisión de Lanús y por lo tanto, tampoco puede formar parte de la Mesa Directiva de la Liga. Luego de hacer la presentación a la Justicia y remitir una carta a la AFA, Tinelli le envió una misiva a cada uno de los presidentes de los clubes de Primera División, en la que mostró su preocupación por el golpe institucional que, de acuerdo a su postura, se inició en diciembre, calificándolo de ‘artero’.
Por otro lado, dejó en claro que no va a aparecer en ningún cargo de la Liga cuando haya renovación de autoridades. No obstante, señaló en que no puede dejar el cargo sin que se ponga a consideración la gestión de la conducción actual. “Veo con mucha preocupación que se tomen decisiones sin consultarle al Comité Ejecutivo de la LPF como el no sorteo de los árbitros, justo en una fecha tan especial como la de los Clásicos. Además, a partir de la semana que viene con la controvertida implementación del necesario VAR en el fútbol argentino, tampoco habrá sorteos de referees”, escribió.
Y agregó: “Aprovecho para volver a la carta del 27 de julio de 2021 en la cual el tema del VAR y las designaciones arbitrales era un pedido realizado unánimemente por todos los dirigentes de la Primera División. Con esta decisión tomada en las últimas horas se le da la espalda a lo solicitado por los clubes”. Para finalizar, Tinelli puntualizó que el proceso electoral “deberá ser legítimo, transparente y cumpliendo con todos los pasos correspondientes” y que se va a comunicar con cada uno de los presidentes en forma individual.
La LPF vive su momento más caótico. Queda en los dirigentes de Primera División seguir fomentándola o ir firmando, uno a uno, su certificado de defunción.



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