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Cuba, en lo más alto: los responsables del campeonato
Tomás Cóppola y Roberto Lasala, entrenadores del equipo ganador del torneo, dialogaron mano a mano con AlRugby
Los ideólogos. Roberto Lasala y Tomás Cóppola recibieron con gran amabilidad aAlRugby y se prestaron a la producción fotográfica en Villa de Mayo.
Sin la ansiedad de una semana atrás, el club luce tranquilo. Parece mentira que hace dos sábados a la noche, allí, en ese mismo predio, haya habido una fiesta descomunal en la que se festejó hasta la mañana siguiente un título que llevaba cuarenta y tres años de espera.
Enfocados ahora en el próximo compromiso (el Seven de la Unión, que empieza hoy), puntuales, vestidos de fajina, arrancaron la charla en una de las tribunas de la cancha.
-¿Cómo decidieron el juego de CUBA? ¿En base a su libreto para luego adaptarlo a los jugadores que tenían o por el contrario, dados los jugadores, proponerles algo acorde a sus características?
-Roberto Lasala: Este equipo ya venía con una base con fortalezas del equipo del 2012, que era la defensa, el maul y el scrum y lo que tratamos de agregarle a eso fue convencer a los jugadores de hacer un juego más ofensivo, de agregar eso al libreto que había dado resultados en 2012 y también mejorar el line, porque si bien era bueno, no tenía calidad de pelota y sobre el ataque, sin dudas, desarrollarlo más.
-Tomás Cóppola: Me acuerdo que nos juntamos con Rulo a fin del año pasado y tuvimos una charla sobre cómo queríamos encarar el año y se me viene una frase cuya autoría le pertenece a Juanjo Villar, que dice "CUBA juega a tacklear". Y efectivamente, sabíamos y éramos conscientes de las fortalezas del equipo en esos aspectos y en cuán sólidos éramos. A eso, entonces, queríamos agregarle calidad en la obtención y velocidad en la circulación. Por ejemplo, al año pasado, el line era muy seguro pero tras conseguirlo, enseguida se armaba un maul sin importar el lugar de la cancha en el que estábamos. Le queríamos agregar que el line fuera a la cola, que de ahí saliera rápida... en definitiva, aprovechar el dominio en las formaciones fijas para, desde ahí, meter velocidad y ritmo con precisión en el ataque. Ese fue el desafío.
-¿Cómo hicieron para que ellos asuman ese cambio que ustedes querían darle? Porque con el sistema anterior, el equipo ya había llegado a los playoffs en 2012.Y cuando algo sale bien, intentar cambiarlo o modificarlo es algo, a veces, resistido...
-TC: Hay una clave y no quiero sonar remanido... pero la palabra que cambia la ecuación siempre, al menos para mí, es la palabra trabajo. Cuando se empieza a trabajar mucho en algo las cosas empiezan a evolucionar, a cambiar... y cuando evolucionás, te animás a más, a hacer más cosas, porque aumenta tu caudal de confianza. Dos ejemplos: Rulo (Lasala) intensificó las prácticas de line a la cola y a medida que transcurrían los entrenamientos, esas mejoras se iban notando cada vez más y en los partidos, los jugadores empezaron a jugar a la segunda posición o al fondo y la pelota empezó a salir más rápida y mejor y el maul empezó a ser una opción, no la regla. Y el otro ejemplo es que con los backs se trabajó muy fuerte en las destrezas de pases y de carreras. Y hablando con los jugadores, ellos se daban cuenta de la evolución y de que se animaban a hacer más cosas en la cancha, sin temor a equivocarse.
En conclusión: trabajo más evolución, redunda en confianza. Y con confianza, los jugadores arriesgan más y eso es bueno. Y todo el trabajo de la semana terminaba el sábado, antes de cada partido, con una presentación que les hacíamos a los jugadores, clara y concreta, sobre qué cosas teníamos que hacer en cada partido, con una idea de a qué queríamos jugar, muy clara.
-RL: Como entrenadores, teníamos el capital más grande que podíamos tener: que los jugadores nos creían a nosotros como unidad de entrenadores. Que lo que les decíamos y tratábamos de inculcarles era producto de nuestro estudio, de nuestro trabajo previo... A la hora de empezar cada sesión, cada uno de los entrenamientos propuestos tenía un objetivo. Por eso, aquel concepto muy simple de 2012 que era el "CUBA juega a tacklear" le agregamos otro igual de simple, pero basado en lo que se trabajaba, que era "CUBA juega a atacar". Y la suma fue muy positiva, porque quedaron los dos conceptos muy fuertes, muy arraigados. Los jugadores compraron lo que les quisimos transmitir y por eso creemos que este CUBA tuvo una evolución notable de un año a otro, porque los jugadores se convencieron solos, mediante el trabajo, de que podían.
-¿Cuándo se dieron cuenta o cuándo pensaron que esa obsesión podía tener como corolario el campeonato? ¿Fue así o todo pasaba por mejorar a nivel juego, evolucionar como equipo, se llegase hasta donde se llegase?
-RL: Antes de que empezara el torneo, algo que siempre tuve y tuvimos muy en claro era el muy buen nivel de los jugadores de CUBA. Y a nivel personal, me sorprende lo que la confianza provoca en los jugadores. Cuando vos le das esa confianza, el jugador la toma y, respetando algunos prin-sultadoscipios que teníamos claros como la territorialidad, después era confianza total a lo que ellos hicieran en la cancha. Y los resultados están a la vista.
-TC: Y el control. Algo fundamental para nosotros era el control de pelota. Hicimos mucho hincapié en esa faceta de controlar la pelota y con ella, el juego. Es impresionante lo que han evolucionado desde el principio de la temporada hasta el último partido en ese aspecto. Los jugadores tenían el joker de, si había una posibilidad de jugar con un desnivel en la defensa, que lo hicieran. El mejor equipo es aquel que puede jugar leyendo las defensas contrarias. Eso lo escuché una vez en un curso y me quedó grabado. Creo que los mejores en eso sin dudas son los All Blacks... Y toda esa lectura, esa evolución, viene atada al trabajo, a la confianza y a lo que ya hablamos antes. Por eso, los resiempre son producto de eso. Y también teníamos a jugadores claves en puestos claves que en base al menú de opciones que le planteábamos al equipo, estaban en condiciones de decidir la mejor opción disponible.
-De esos jugadores, como De la Vega, Moroni y Migliore, por ejemplo, pasaron por Los Pumas y por Los Pumas Seven. ¿Ustedes aprovecharon alguna información o ejercicios que esos jugadores trajeron como un aporte o ese aporte fue más a nivel personal en ellos, como una evolución del individuo?
-RL: En el caso puntual de los chicos que vinieron del Seven (Moroni y Migliore puntualmente) las destrezas les sumaron muchísimo en lo individual y, para lo grupal, empezamos a trabajar y a ejercitar y a pedirles, por ejemplo, el contraruck.
-Eso en la URBA es algo bastante infrecuente y de hecho el try de Moroni en la semi ante Newman viene de una jugada así...
-RL: Es cierto... pero de ellos, de esas destrezas adquiridas, incorporadas ya naturalmente a su juego, las empezamos a incorporar al sistema y a intentar hacer, como algo que da réditos. El contraruck es algo muy interesante, pero hay que saber dónde y cuándo hacerlo. Ellos dos, puntualmente, lo trabajaron con el Seven y esa jugada que es uno contra uno, insisto, ya la tienen incorporada. Y por supuesto, CUBA la aprovechó.
-Sacando que son los campeones, ¿están conformes con el resultado obtenido en cuanto al juego? Porque, a pesar de todo, la gente siguió haciendo hincapié y resaltando a la defensa como el baluarte de este equipo.
-TC: Bueno... es que siempre la premisa fue seguir con el "CUBA juega a tacklear". Nunca se nos pasó por la cabeza cambiar eso. La defensa era y es la base del equipo. Ojo, también la idea fue, siempre, atacar desde la defensa, porque era una faceta en la que el equipo realmente se sentía muy cómodo. Nosotros quisimos e insistimos en mantener eso, organizarlo lo mejor posible, pero agregándole cosas de ataque que el equipo por ahí no tenía y que estábamos seguros que iban a funcionar.
-Entonces, que un equipo pueda defender ofensivamente con intensidad los ochenta minutos o durante buena parte de un partido, ¿se puede hacer sólo a nivel clubes y no a nivel selecciones?
-RL: No estoy tan de acuerdo con eso. Nosotros hemos tenido la mayoría de los partidos que jugamos altísima obtención propia. Quiero decir que no hemos defen-dido tanto como parece. Sí hemos recuperado pelotas desde la presión defensiva tornándola ofensiva, pero nos limitamos a eso, sino que nuestro tackle, o nuestra defensa, la reconvertimos para que fuese herramienta de recuperación de pelota y no sistema de juego. No recuerdo partidos que en el global, hayamos tenido que defendernos más de cuarenta o cincuenta minutos.
-TC: Hubo pasajes de partidos en los que tuvimos que defender bastante. Ejemplos de esos tenemos un montón. En la final, en la semis, ante el CASI en el Top14, ante Newman también en Benavídez... Pero si hubo algo que rescato de esos momentos de defensa ardua es que siempre o casi siempre terminamos en que el contrario nos devolvía la posesión de la pelota, sea por un kick o por un error de manejo. Pero eso nosotros les pedíamos a los jugadores que con esa defensa, hubiera paciencia y orden porque esa pelota iba a volver a nosotros.
-¿Qué asignatura les quedó pendiente con este equipo? ¿Qué cosas les gustaría que este equipo hubiera tenido que no tuvo y que incorpore para el año que viene?
-RL: En términos de la defensa, por ahí nos quedó pendiente el cometer menos penales. Eso me gustaría mejorarlo.
-TC: Yo no sigo el año que viene como entrenador. Lo voy a ver de afuera.
-¿Por qué no seguís? -TC: Ya tengo 4 años seguidos como entrenador. No me importa nada retirarme con el campeonato... ¿Sabés qué pasa? Vivo apurado, uno tira mucho de la soga y como soy un obsesivo, no puedo regular. Y con Rulo trabajamos mucho, mucho, mucho... Y obviamente, mi familia me bancó muchísimo en estos últimos años... (piensa)... La verdad, seguir entrenando sería una decisión muy desacertada para mi vida.
Roberto Lasala y Tomás Cóppola, los entrenadores que en base a una obsesión con el trabajo, el compromiso con su club y la confianza de sus jugadores consiguieron hacer de un sueño (y de un hashtag de twitter como el famoso #Vamosquevamos) una realidad. No lo dicen, pero sueñan con un #vamospormás. ¿CUBA lo puede repetir? Tranquilamente.
URBA al día


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