Cupón PBI le costará al Estado u$s 200 millones más

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La economía crece a pesar de la crisis, la inflación baja aun cuando aumentaron las tarifas, hay menos pobreza e indigencia, las ventas en shopping y supermercados se mantienen y los salarios reales tuvieron un crecimiento envidiable. Todas estas conclusiones surgen al analizar las cifras del INDEC.
La realidad que debería medir el INDEC -bajo la intervención de Guillermo Moreno- parece otra. Los bonos indexados por el costo de vida perdieron un 70% de su valor desde que se intervino el INDEC, los ahorristas se refugian en el dólar y en el Gobierno cada semana lanzan un plan de aliento al consumo, mientras el ex presidente pide a las empresas que no haya despidos.
Con los últimos datos del INDEC divulgados el viernes quedó desmentido que el objetivo del Gobierno, al medir la inflación, era ahorrar dinero en el pago de la deuda. Si fuera así, podría haber publicado el crecimiento real de la economía y se ahorraría divisas en el pago del cupón PBI a fin de año. Este derivado está atado al crecimiento de la economía. Ahora deberá pagar alrededor de u$s 200 millones más de lo que corresponde
Las cifras del INDEC intentan mostrar el país que imagina el Gobierno que, en su omnipotencia no tolera que la realidad lo contradiga.
Por caso, en enero no registró el aumento de la luz porque midió los hogares de menor consumo. Pero los hogares de clase media están pagando más expensas, más tarifas y más caras las verduras y hortalizas. Hay un deterioro del salario que el organismo no registra.
De hecho, admitió la irregularidad con la última emisión de bonos para el canje de los préstamos garantizados. Sabía que si ofrecía bonos ajustables por CER, la operación sería un fracaso. Por eso está pagando un costo de casi el 15% anual en pesos, cuando al mismo tiempo pide que bajen las tasas para prestarles a empresas, pymes y público, como una manera de alentar el consumo. El Gobierno paga tasas más altas que las que recomienda.
Tampoco quiere suspender las retenciones porque necesita ese dinero, pero al mismo tiempo se embarca en un plan de compras de aviones por u$s 3.000 millones por la estatización de Aerolíneas Argentinas.
Estas contradicciones hacen que los bonos hace tiempo hayan dejado de ser una forma de ahorro para convertirse en activos de especulación.
El mercado financiero desapareció en la Argentina al quitarle la administración de fondos a las AFJP. Los montos negociados en bonos son la décima parte de las épocas previas al INDEC independiente, y los negocios en el mercado mayorista del dólar son mínimos.

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