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Cupones Bursátiles
No vale seguir reparando tanto en los méritos que se han sumado. Sino colocar el acento y apuntar sobre aquello que le falta. Y es tan simple y tan delicado el estancamiento en el plano de los negocios. Donde la figura del hombre de 1,90 m de alto, que calza solamente un número 38 de zapatillas no tiene miras de corregir las desaforadas proporciones entre precios y volumen. El miércoles volvieron a juntarse no más de $ 25 millones de efectivo -poco más de seis millones de dólares- para un Merval de 1.655 puntos (el mismo que en noviembre andaba abajo de los 1.000 puntos). Mirando con generosidad y cierta complicidad -ya que los precios siguieron bien- se podría argüir que todo pasa por un mercado que está resumido en las llamadas «manos fuertes». Y que han hecho posiciones para cierto mediano plazo, de mínima.
Pero se corre un riesgo serio al estar sintetizado el «crédito» del mercado en pocas manos (a imagen del peor de los pecados para un banco, estar expuesto a una cartera poco diversificada). Porque si por algún motivo algunas manos quieren colocar sus tenencias robustas, pueden crear -por sí mismas- un fuerte sesgo bajista que, ante el temor, después es imitado por operadores más chicos. Y lo que más debería preocuparnos es que la tendencia que se sigue con el capital y el crédito en el país es a contraerse todavía más (vistos los problemas públicos y la fuga de divisas constante). El eslabón débil de la cadena coincide en ser -también- el más importante. Y no es una aleación afortunada.


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