10 de agosto 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Hay todavía una vaga sensación de que nuestro mercado -probablemente la más exitosa Bolsa de 2009, si se le acopla el terreno hostil que la rodea- pueda querer dar el paso vital: de ampliar la base de negocios. El eslabón débil de la cadena ha dado, en inicios de agosto, algunas aisladas pruebas de crecimiento. Pero que, al unirse en los altibajos, han apuntado a una mejora del promedio por rueda. Claro que no todo es positivo, con solamente levantar las cifras de negocios y sin analizar de qué modo esto ha ido en la línea ortodoxa, que requiere un mercado que se consolide en la unión armoniosa de precios y volumen. El detalle que falta agregar aquí es que una variable, y la otra, tienen que dilatarse -o contraerse- yendo en igual dirección. En este punto no todo está luciendo muy claro y sabemos que -históricamente- los meses de agosto son a nuestro índice lo que es el trayecto de los octubre al Dow Jones. Resulta un mes que ha jugado de «bisagra» muchas veces, inclusive es el período donde muchos movimientos fuertemente alcistas se han visto partidos al medio.

Por lo que se debe prestar atención a cómo se comporta el volumen, en virtud de la dirección de los precios. Ya ha habido un par de ruedas poco seductoras, donde se ha visto aumentar negocios cuando las cotizaciones fueron hacia atrás. O contraerse, al momento de realizar una rueda de repuntes generales.

Aumentar densidad de órdenes, cuando el Merval decae, resulta un rasgo nocivo y para vigilar. Podría estar dando señales de incursiones vendedoras, todavía actuando sigilosamente y amparadas en el buen momento. Si el volumen decae al desarrollarse una jornada alcista en precios, resulta de ello que el mercado puede no estar convalidando ese avance.

Entre un mes que resulta de los más temibles para la salud de la tendencia local, y una Bolsa que está en la cúpula del ranking de ganancias en el año, hay una zona riesgosa que deberá venderse. O tener que sufrirla. Este trayecto semanal merece estar vigila-do de cerca, en cuanto a los movimientos de las dos variables. Y comprobar que las dos no se vean enfrentadas en su dirección. Si los precios decaen, los negocios deben tender a encogerse. Y si hay subas, el volumen acompañará de manera paulatina, sin exageraciones.

Simple «test», para comprobar solidez del material.

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