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Cupones bursátiles
Hace poco, cuando se produjo la decapitación de otro titular de la CNV y otro hombre ocupó su lugar, vimos que el flamante designado concedió reportajes en medios diversos. Y en ellos hablaba -justamente- de darle otro realce a la función, de propender a brindar nuevos impulsos al sistema. Por supuesto, y como es de norma, citando ciertas generalidades y expresiones edulcoradas pero sin anunciar nada práctico. Salvo, claro, la «cruzada investigativa» que podría complicar la vida de las compañías cotizantes.
Pues bien, aquí está el caso. El mismo mercado lo formula con sus números: se culminó en un viernes de tristes 17 millones de pesos de efectivo, que debían tratar de compartir unas 65 acciones operando. Lo primero que debiera hacer un ministro de Economía, como un titular de CNV, es averiguar si es que en Buenos Aires todavía «hay mercado». O si ha fenecido y apenas queda su nombre, arrastrándose por la city porteña.
¿De qué modo poder implementar algo real, práctico, casi a modo de «salvataje»? Pues, o brindando ventajas a las compañías cotizantes -discriminando, con razón, respecto de las de capital «cerrado»- o bien, otorgándolas a los intervinientes.
El doctor Aldo Ferrer, ex ministro de Economía y cercano a estos funcionarios, lo había intentado en el inicio de la década del 70.
Aquel plan de «desgravación fiscal» a los compradores de acciones, con obligación de permanencia por mínimo de tres años, que luego se diluyó por distintas razones (entre ellas, que la tendencia no pudo levantar cabeza y se produjo aglomeración en la salida, a medida que vencían los plazos).
Si estuvo bien, o mal, según se juzgue la intención o el resultado, no devalúa el hecho de haber querido hacer algo en procura del sistema bursátil local. Y a partir de tal intento, todo lo que vino detrás fue siempre un desprecio -de gobernantes y funcionarios- hacia la actividad.
Si se piensa en algo que involucre a la Bolsa, es siempre para atornillarla más al piso que para ayudarla a salir. Y hoy tenemos la miserable realidad de volumen como el viernes.


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