23 de junio 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

Si se aparta a un par de índices bursátiles del resto, puede decirse que con tanto ruido fuerte y sorpresas desagradables -sin contar la enorme carga de incertidumbre, por no saber de dónde llegará el siguiente cachetazo-, no les ha ido mal en los números a los indicadores.

De Europa, se debe colocar en un recuadro a Madrid y que todavía está fuertemente en baja -cerca del 17 por ciento hasta el lunes-, aunque en el correr de junio se pudo anotar con casi un 7 por ciento de aumento (de rebote técnico, de lo que fuere). Y el otro, aunque a muchos les parezca extraño, es Shanghái. El índice de quien está en estos días colocado como una especie de «salvador» de todos -China- se viene desplomando en el ejercicio con más del 23 por ciento (la mayor caída) y en el trayecto del mes, rebajando un 3 por ciento hasta inicios de la semana. Pero, contra estos dos ejemplos de depresiones extremas, se puede oponer una fantástica trayectoria del IPSA -chileno- que viene con un 6 por ciento en junio, pero alcanza un notable 15 por ciento positivo en el primer semestre. Estrella de región, y hasta del mundo entero, como para dejar también en un recuadro.

Más notable luce el andar de Chile, y su Bolsa, porque la tremenda tragedia sufrida en su territorio y los esfuerzos económicos que ello traería aparejados, daba para imaginar un resultado distinto: al menos, sin poder brillar como un índice favorable tan fascinante. Puede ser que la llegada de un gobierno de otra tendencia haya generado expectativas muy fuertes, como para poder neutralizar lo adverso. (Veremos si para esclarecernos más, y al lector que le interese, podemos acceder a notas emanadas en medios chilenos hablando de esto...).

Y nuestro Merval, que alcanzó algo más del 5% de rendimiento en junio, previo al feriado, con eso ha conseguido enjugar la pérdida de arrastre y quedar con el legajo limpio, neutro, como para encarar todo el segundo semestre haciendo una «cuenta nueva». Después, Inglaterra, Francia, Japón -con sus recambios políticos alarmantes- tampoco sufren en el total del semestre, lo que uno podría llegar a suponer por simple sensibilidad con las noticias del mundo. Pierden todavía, pero entre un 3% y un 6% solamente que, comparado con el incendio que atacó a los europeos, es una «bicoca». Hay buena chance en la segunda mitad, si es que amainan los desarreglos.