5 de julio 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

El viernes se culminó la semana, inicio de julio, con solamente 21 millones de pesos de efectivo en rueda de acciones.

Lamentable. Pero la excusa útil estaba a la mano como para satisfacer con la respuesta: el Mundial de fútbol generaba una onda disuasiva sobre las mentas operadoras, produciendo tal vacío de negocios (dicho de tal modo, con cierto aire «psicológico», suele tener más efecto en el que pregunta).

Bueno... la hora de la verdad llegó del modo más veloz y más indeseado: el sábado Argentina se estaba quedando fuera de la competencia.

Y sabemos, por cierta larga experiencia, en esto se quedaron a mitad de camino en los mundiales, que el cráter de la realidad hace que la mayoría termine por no querer saber nada de seguir el desarrollo cuando el equipo nacional ya está fuera del juego.

Y así, de ser una realidad aquello de la «onda disuasiva», ya debería volverse a un plano más presentable en nuestros negocios bursátiles. Al menos, respetando el muy bajo promedio de junio -38 millones de pesos por rueda- y saliendo de la indigencia que se marcó durante el viernes. Mejor suponer esto y no la alternativa: advertir que cada mes que pasa nos contraemos nuevamente en el ya estrecho circuito de órdenes para acciones.

Teniendo al dólar sin ningún incentivo en estos tiempos, con tasas de plazos fijos que ahuyentan al colocador, resulta un terreno fértil para que el mercado pudiera captar cierto dinero que flota por allí. Sin embargo lo único que se verifica es la búsqueda de adquirir todo tipo de bienes -durables o suntuarios-, con tal de darle curso a dinero nacional que se va volatilizando.

Consuman, consuman, consuman... es la letra que se difunde en nuestro particular «modelo» económico. Y como la palabra ahorro no pertenece más al diccionario argentino, tampoco posee vigencia la idea de adquirir inversiones mobiliarias de riesgo. Y casi es para temer que suceda lo que ocurre con las colocaciones en renta fija y que se acentúe un perfil de salida de papeles, para correr hacia la consigna del consuma.

Esta semana, donde el fútbol ya no revestirá como excusa, es un banco de pruebas para retomar algún ritmo presentable en los negocios.

Por otra parte habrá que ver qué señales depara julio para los índices, que no sigan con el gusto amargo. Y es otro tema.