3 de mayo 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Abril era uno de los períodos indefinidos, desde lo estadístico, porque desde inicios de los 90 y hasta 2010 las cuentas daban paridad absoluta: nueve por las alzas, nueve por las bajas. Y casi se dio que tal paridad se repitiera en el resultado mensual de 2011: donde por poco, no fue un trayecto de porcentual neutro. Con la rueda final se pudo cambiar el signo y terminar con ese inexpresivo 0,5% de aumento en el Merval. Por muy poco, entonces, lo estadístico arroja ahora que abril contiene más años con aumentos, que con descensos.

El repaso para intuir lo que puede llegar en mayo,otorga el aliciente de que ya está con más ejercicios favorables -total de «10»- contra sólo «8» recorridos, que fueron en contra del Merval.

Contraste

La memoria más cercana nos reflota un contraste mayúsculo en los dos últimos caminos anuales. Como para ver nada menos que el 24,4% de alza, en 2009, pero con más del 8% negativo en 2010. Estos resultan los datos más objetivos posibles, emanados de los números registrados a lo largo del tiempo. Con la relativa utilidad de marcar zonas históricas de más o menos períodos favorables, o ciertamente peligrosos. Pero, los marcos de actuación varían y las condiciones nunca resultan las mismas. Y nada avala que el historial deba repetirse por simple simpatía con el pasado.

Se arranca mayo con un índice local que cerró abril en la cornisa de los «3.400» puntos, lo que nos retrotrajo a una zona intermedia entre noviembre -con «3.261» puntos- y diciembre, en «3.523» unidades, que fue cierre de 2010. Ergo, han pasado cuatro meses ya y todavía hay que enjugar pérdidas, para después encontrar una racha positiva. El dibujo que se trae no dista demasiado de lo visto el año anterior. Y vale recordar que nuestro mercado bursátil de 2010 tuvo a todo el mundo aguantando, sin utilidades: hasta destaparse con todo en el último cuatrimestre y originar nada menos que un 52 por ciento de ganancia: en dólares, de paso. Tampoco hay que consolarse con ello, no es más que aleatorio observar que sucedan explosiones como aquélla. Lo que nos dejó abril, además de lo muy pálido del resultado, es un ritmo que se contrajo en los negocios y que ni siquiera cubrió $ 50 millones por rueda. Sólo alcanzando para lo visto: una tónica defensiva.

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