30 de diciembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Se dice -con total naturalidad- que los atractivos para la inversión local estarán dados nuevamente en los bonos atados al PBI, porque en tren de querer demostrar crecimiento, se falsearán los datos oficiales. Pagar más, a cambio de sostener la imagen. Fascinante. Uno tiene cierta trayectoria, mucho más sesgada al terreno del espíritu bursátil puro -las acciones- pero, con total franqueza, jamás hemos visto de manera tan abierta, natural, descarada argumentar algo semejante para proporcionar «sustento» a cualquier tipo de título. Y esto no lo trae la crisis económica global, sino que es la «resaca» heredada de tantos y tantos operadores formados en la escuela del «todo vale», con tal de llegar al objetivo. Y lo peor no sería esto, que había que corroborar con el andar de 2012, sino que lo que suena a imposible nuevamente se haga realidad. Penosa muestra de dónde se ha llegado, en tren de hacer volar la escala de valores y principios mínimos. Tal argumentación seguramente debe estar corriendo por escritorios y pantallas, sin que nadie del otro lado se vea turbado por recibir «recomendación» con lamentable armadura.

El año 2011 se despidió con muestras acordes con lo que ha sido el ejercicio, también poblado el contexto de las economías mayores con parva de datos escalofriantes. Francia llegando al más alto nivel de desocupación, el 9,3%. Estados Unidos donde su Gobierno solicita que le otorguen más «fiado» (nuevos fondos hablados en «billones», como si fueran moneditas) y demostrando que toda la lluvia de dólares anteriores fue succionada, sin por ello demostrar que se haya generado un vuelo en el escenario. Ratios y encuestas que chocan entre sí, el «índice de confianza» -a favor- y «baja en precios de casas», en contra. Y revoloteando en superficie, con consecuencia en el fondo, una cadena sumamente importante de tiendas que anuncia el cierre de casi 140 sucursales. Se dice que porque no puede hacer frente a las ventas por internet. Maravilloso para los que compran cómodamente sentados, aunque tal vez no advierten -los empleados de la tienda lo están viendo- que sea comodidad: se pagará con más desocupados. Como aquí, con los videos «truchos», arrasando con empleados de locales de alquiler y hasta una famosa cadena que levantó vuelo del país. ¿A cuántos les costó el empleo la venta ilegal?... No importa. A mí, no.

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