9 de febrero 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Siguió el baile de Zorba y el ballet europeo, mientras los demás no pueden más que observar el escenario y tejer hipótesis para todos los gustos. Se dice que en Grecia encargaron a principal funcionario económico trazar una especie del «día después» de un supuesto caer en default. Lo que sugiere que en el callejón en que está metido su Gobierno, ya estén viendo con menos dramatismo que se pueda dar tal posibilidad.

Y como la crisis acaba de digerirse a otro mandatario de la región, en medio de ajustes y descontentos sociales, entre el default y la alternativa no se hace sencillo poder temer un camino sin dudarlo.

Y la semana se perfiló de tal forma en los mercados, que solamente fue un dedicarse a operar y divagar sin un rumbo cierto. Ensayar tareas defensivas, para los menores perjuicios y solamente... esperar. El lunes pasó así, pero ya el martes trajo consigo un agregado que preocupó especialmente a nuestro recinto... Porque el Merval decayó en otra dimensión, en tanto Europa actuaba tranquila, también el Dow Jones y San Pablo conseguían hasta subir más del 1%. Lo que se ubicaba en la misma sintonía era el índice Bolsa -nivel general- que escapó a la caída de un Merval mayor con bajo apreciable. Indicativo de asuntos de origen doméstico y que saltaron fácilmente al hacer el repaso de las especies. Hubo nueva presión sobre papeles del sector «bancos» -incluidos G. Galicia y Macro, que poseen fuerte peso específico sobre el ponderado- y asociado a un ambiente complicado que envuelve a las del sector «petróleo», al tener que analizar la cuestión de Repsol e YPF, respecto de la posición oficial.

Lo malo es que resultan sectores claves de nuestro mercado principal. Sabido que lo de Grecia, aun en caso de algún tipo de acuerdo, quedará atado con alambre, es la única carta que poseen los operadores globales para inyectar dosis de renovados ánimos y que se consiga empalmar con el arranque de año y los saldos positivos de enero. Un movimiento que volvió a quedar desconectado, como en vía muerta el compás de cuestiones de fondo que no poseen verdaderas soluciones inmediatas. Todo análisis que pretende ser sensato, sujeto a las evidencias y no a los deseos de los interesados en que el juego continúe, debería contener un aspecto que es la base de todo análisis y que supera cualquier dato -como balances- proveniente de la epidermis de las economías. Esperar, pensar, dudar, operar.

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